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Pi San, el triunfo de la animación china en Internet

Este creador y su empresa, la Beijing Hutoon Animation Company, han liderado algunos de los proyectos de animación más intereses del internet chino en los últimos años.

Hace ya varios años que Wang Bo, más conocido por el apodo de Pi San, triunfa en el internet chino gracias a sus provocadores y modernos dibujos animados. En ellos ha sabido combinar la sátira y el humor, la nostalgia por el pasado de los jóvenes chinos, la denuncia social y las historias urbanas de todos los días. Todo ello le ha valido el reconocimiento de crítica y público, algún premio oficial y un firme puesto entre los animadores independientes más prestigiosos del país.

“El mundo que surge de los dibujos animados es diferente al mundo real, se adapta muy bien a la expresión de temas profundos”, explica a ZaiChina Pi San, quien en sus creaciones busca el entretenimiento, pero también la reflexión individual.

Una buena muestra de ello es su marca más personal: “Diario de Kuang Kuang” (哐哐日记), una serie de 20 capítulos que sigue la vida de un estudiante chino en los años 80. Formado por episodios de entre 5 y 10 minutos, narra los sufrimientos del pequeño Kuang Kuang en su escuela: las excusas al no poder entregar los deberes, la llegada del nuevo y heroico profesor de dibujo o la emoción por las clases de educación física.

Pi San comenzó su “Diario de Kuang Kuang” a finales de 2009 motivado por una idea estética y otra temática. Quería crear personajes cuyas cabezas fueran los propios bocadillos de los cómics, a través de los cuales se pueden leer muchos de los diálogos de la serie. Pero detrás de este elemento formal también se esconde una idea más profunda: “Esto coincide con las características de nuestra generación actual: vivimos cada vez más en una época en la que se rinde culto a la transformación en imágenes de las palabras”, explica este animador chino.

La segunda gran motivación detrás de Kuang Kuang se encuentra en su naturaleza infantil y única, en esa mirada inocente y peculiar que le distancia del mundo de los adultos. Pi San lo explica de forma clara: “quería utilizar el punto de vista de un niño para expresar las complicaciones normales y corrientes que tiene cada persona: el enfrentamiento entre el individuo (el niño) y la sociedad (los mayores); o dicho de otra forma, el conflicto entre el individuo y el sistema”.


 

Todo esto, sin embargo, lo hace Pi San con un lenguaje sencillo y directo, sin planteamientos filosóficos demasiado complejos. Al fin y al cabo, Kuang Kuang es tan sólo un niño con una cabeza cuadrada en forma de bocadillo. Pero detrás de esos dibujos animados, tal y como explica su creador, hay una búsqueda de la individualidad, una resistencia a la homogeinización de la sociedad china.

“Para mí Kuang Kuang representa un tipo de conciencia individual”, continúa Pi San. “La idea clave es que intenta tener una actitud de reflexión independiente, pero su pensamiento interior no es nada complicado, es sumamente sencillo”.

Tal vez fuera esa mezcla de sencillez e individualidad la que provocó que la serie triunfara tanto en el internet chino. En Sohu, su Kuang Kuang alcanzó los 17 millones de clicks, mientras que en Youku casi llega a los 7 millones. En la popular red social especializada en cultura, Douban, la serie también ha contado con el favor de los internautas, que le han puesto una nota media de 8,9. Algunos fórums sobre Kuang Kuang cuentan con más de 30.000 usuarios registrados, mientras que una tienda online permite a los fans comprar productos derivados de la serie.

A su éxito también ha contribuido que Kuang Kuang se sitúe en la década de los 80. En la serie aparecen canciones populares de la época, vestidos, anécdotas, personajes y sobre todo una fiel (aunque exagerada) recreación de la China de hace 30 años. Muchas de las historias y penas que vive Kuang Kuang son fácilmente identificables para los internautas de hoy, que en muchos casos también tienen memorias traumáticas de sus años en la escuela.

“A pesar de que yo nací en los 70, cuando estaba produciendo la serie de Kuang Kuang la mayoría de la gente a mi alrededor era de la generación de los 80”, dice Pi San. “Además, las dos generaciones tenemos muchas ideas sobre la vida y recuerdos que se parecen, no hay grandes diferencias generacionales”. Los recuerdos de estos jóvenes que hoy tienen en torno a los 30 años son un tema recurrente en los debates de internet y otras producciones pensadas para ellos.

La serio supo conectar tanto con el joven público chino que ellos mismos se autodenominaron "especie humana Kuang" (哐人类)
La serio supo conectar tanto con el joven público chino que ellos mismos se autodenominaron "especie humana Kuang" (哐人类)
El Kuang Kuang más crítico

Desde el principio, Kuang Kuang fue humor, pero también reflexión y crítica. En enero de 2011, Pi San decidió ir un poco más lejos para celebrar el año nuevo. En un vídeo que compartió en las redes sociales, unos conejos (el animal del horóscopo chino que correspondía al 2011) son torturados y explotados por unos malvados tigres. Su corto incluía numerosas referencias a la actualidad del momento (la contaminación de leche, la demolición de casas, el abuso de los poderosos como Li Gang…) y una clara identificación entre los tigres y el Partido Comunista. Al final del vídeo, los conejos deciden sublevarse y montan una carnicería. Al contrario que los otros episodios de Kuang Kuang, éste fue rápidamente censurado en internet.


 

Pi San decidió continuar con su crítica y compromiso unos meses después, cuando el artista Ai Weiwei fue detenido por las autoridades chinas. En menos de 24 horas elaboró un vídeo de 50 segundos en el que las personas “desaparecen” de la pantalla por abrir la boca. Todas ellas mencionan la palabra “pipas” (en referencia a la famosa obra de Ai Weiwei expuesta en la Tate Gallery de Londres), hasta que el último de todos, Kuang Kuang, lo único que puede decir es “Ai”. Se trataba de un homenaje a su amigo (también desaparecido) Ai Weiwei.


Miss Puff

Aunque Kuang Kuang no nació con un interés comercial y de hecho nunca obtuvo beneficios de forma directa, a Pi San le ha servido para hacerse un hueco en el mundo de la animación china. En los últimos años ha creado los dibujos animados de la película “El Mundo”, del director independiente Jia Zhangke, y también los fragmentos animados de vídeos para la MTV de cantantes como Zuo Xiao Zu Zhou o Wan Xiaoli.

Al mismo tiempo, su empresa, la Beijing Hutoon Animation Company (北京互象动画有限公司), también se ha hecho un hueco en el mundo empresarial (menos divertido, pero mucho más rentable). Además de producir una serie de animación para la Televisión Central de China (CCTV), en los últimos años han realizado vídeos y campañas de publicidad para algunas de las grandes empresas internacionales, como Samsung o Motorola.

Pero su último gran boom, al menos de cara a los espectadores, ha sido la serie de dibujados animados para internet Miss Puff (泡芙小姐). El personaje surgió por primera vez en un vídeo de casi 20 minutos producido para un festival de jóvenes talentos propuesto por Youku (donde triunfó la famosa Old Boys) en noviembre de 2010. La idea gustó y Youku (la gran empresa de vídeos del internet chino) decidió apostar por continuar su historia y hacer una serie.

Desde entonces, la señorita Puff, una joven y sofisticada urbanita a la búsqueda del amor y el éxito profesional, ha protagonizado 77 episodios a lo largo de cinco temporadas. Con alguna que otra escena erótica (algunos han querido compararla con Sexo en Nueva York) y una interesante mezcla estética entre imágenes reales y animación, la señorita Puff es menos traviesa y reivindicativa que Kuang Kuang, pero mucho más moderna y comercial. Los capítulos de la última temporada, estrenada en 2013, han sido reproducidos en Youku un total de más de 61 millones de veces.


 Sobre estas líneas, el primer capítulo de Miss Puff.

Miss Puff ha sido el último y mayor éxito de Pi San y todo su equipo, que busca mantener el equilibrio entre la libertad creativa y la rentabilidad económica. De momento, con alguna polémica de por medio y con Kuang Kuang como álter ego, Pi San ha sabido dar con la receta del éxito para convencer a los internautas chinos.

Nota: Este artículo no hubiera sido posible sin la ayuda de Xiaomei Zhang, a quien agradezco su ayuda. Edición final realizada por Daniel Méndez.

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Acerca de Laurent Segura

Licenciado en Filosofía por la Universidad Jean Moulin de Lyon y Graduado en Filosofía Antigua y Política por la Universidad de Barcelona, su interés por China partió de la curiosidad hacia una cultura tan distinta de la occidental. Sus principales campos de interés son la filosofía, las anécdotas históricas, la literatura y la política. En la actualidad realiza el Máster de Estudios Chinos de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.