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Yu Jianrong: Diez propuestas para el nuevo gobierno chino

Con el nombramiento del nuevo gobierno chino en marzo de este año, en la red social Sina Weibo comenzó a circular una pregunta dirigida a los internautas: “¿Qué diez propuestas le harías a los líderes chinos?”. En medio del debate generado en Internet, una famosa personalidad emergió de esta discusión: Yu Jianrong, un investigador de la Academia de Ciencias Sociales que lleva tiempo pidiendo mayor libertad de expresión, apoyando a los campesinos y defendiendo a los peticionarios. Con más de un millón y medio de seguidores, Yu Jianrong se ha convertido en un influyente comentarista en Sina Weibo, especialmente desde que en enero de 2011 lanzara una campaña para encontrar a niños secuestrados.

El perfil de Yu Jianrong en la red social Sina Weibo.
El perfil de Yu Jianrong en la red social Sina Weibo.

 

Con la llegada oficial de Xi Jinping y Li Keqiang al gobierno, Yu Jianrong fue publicando día tras día sus diez propuestas para los nuevos líderes chinos. Éstas, como suele ser habitual en él, se caracterizan por una visión muy crítica del poder político, su denuncia del abuso de los gobernantes y su defensa de un Estado de Derecho en China. Estas diez propuestas muestran bien las principales ideas que Yu Jianrong defiende a diario desde su tribuna de Sina Weibo. Por su interés e importancia, las traducimos a continuación:

 

TRADUCCIÓN
Yu Jianrong: Diez propuestas para el nuevo gobierno chino

 

1 – No hay que permitir que “la belleza de China” [美丽中国] se quede en un sueño. En el XVIII Congreso del Partido Comunista de China, se reconoció que actualmente el país se enfrenta a la escasez de recursos naturales, a una seria contaminación medioambiental y a la degradación de los ecosistemas. Sin embargo, no se reconocieron las causas reales que han provocado el problema. Si en los distintos niveles de gobierno no se cambia el sistema de valoración política y los beneficios, y si además se continúa con las actuales bases del sistema de desarrollo y saqueo de los recursos, los problemas medioambientales se agravarán cada vez más y provocarán serios problemas políticos y sociales.

2 – No hay que permitir que la corrupción siembre el caos en China. Debido al poder de los monopolios, el poder en China está hoy basado en la búsqueda de rentas. Unas pocas personas monopolizan el poder y crean las condiciones para la corrupción, e incluso proveen de protección a los funcionarios corruptos. El Partido en el poder ha levantado la bandera de la lucha contra la corrupción, y el presidente Xi Jinping ha declarado: “No luchar contra la corrupción provocará el fin del Partido y del país”, “tenemos que atacar al mismo tiempo a los tigres y a las moscas”. Pero si no se protege el derecho de conocer la verdad y de supervisión del pueblo, si no se crea un sistema público abierto, ¡entonces será muy difícil que sea efectivo a largo plazo!

3 – No hay que permitir que la Constitución se convierta en papel mojado. La Constitución es el importante fruto político y cultural que ha creado la sociedad humana contemporánea, y sus valores centrales son la garantía de las limitaciones del poder público y de los derechos de los ciudadanos. China tiene una Constitución pero no tiene un gobierno constitucional. La razón principal es que no existe una fuerza que defienda la Constitución, ya que depende totalmente de la propia iniciativa de los gobernantes. La historia ha demostrado que este tipo de decisiones políticas son poco fiables; pero claro, considerar la Constitución como papel mojado también tiene recompensa: Liu Shaoqi es un buen ejemplo.

4 – No hay que permitir que los jóvenes se conviertan en unos “diaosi”. En la China actual, la movilidad entre las clases sociales en China se ha convertido en un problema. El fenómeno de “los hijos de los funcionarios” y “los hijos de los nuevos ricos” es extremadamente grave, y los canales para que las clases bajas puedan ascender son cada vez más estrechos. Cómo hacer que los niños pobres puedan finalizar sus estudios, cómo dar una oportunidad a los jóvenes para comenzar un proyecto o cómo hacer que el sistema del funcionariado sea más justo… este es el verdadero significado de “el sueño chino”. Si no prestamos atención a las peticiones de los jóvenes de las clases sociales más bajas, el país vivirá convulsiones.

5 – No hay que permitir que los campesinos se conviertan en refugiados. China tiene en la actualidad 120 millones de trabajadores venidos del campo (nongmingong) de segunda generación; más de 40 millones de campesinos han perdido sus tierras, a algunos de ellos se las expropiaron para que otros se hicieran ricos rápidamente, y más campesinos todavía han perdido sus garantías de subsistencia. Actualmente, los gobernantes han hecho de la urbanización el motor de la economía. Sin embargo, me preocupa que debido a esto cada vez más campesinos vayan a perder sus tierras y sus hogares. En mi opinión, la urbanización es el resultado del desarrollo económico, pero no debe convertirse en un medio para alcanzar el PIB deseado.

6 – No hay que convertir lo falso en autoconfianza. Al controlar la verdad, esto provoca que todos los días también se emitan noticias falsas; al controlar estrechamente las instituciones, esto provoca que las elecciones por unanimidad sean falsas; al prometer altos cargos y favores, esto provoca que las alabanzas de todo el mundo sean fidelidades falsas. La confianza de los políticos en sí mismos sirve para convencer a la gente, tener integridad y capacidad de gobernar. Si un político quiere defender la libertad de expresión, para ello no hace que las palabras sean un delito; si quiere luchar por una competición justa, tiene que permitir que sean los votos los que decidan su propio futuro.

7 – No hay que convertir un sistema de violaciones de derechos civiles en un herramienta para gobernar el país. El sistema de reeducación por el trabajo (laogai), que viola la Constitución y además es una grave violación de derechos humanos, condena a un gran número de personas a no pasar por un proceso judicial y además les priva de su libertad personal durante un largo período de tiempo. Esta es la herramienta que utilizan los gobiernos locales para atacar y perseguir a los ciudadanos y debe ser suprimida inmediatamente. El sistema de quejas de los ciudadanos [信访], que es hipócrita y además destruye el Estado de Derecho, provoca que un gran número de peticionarios sean detenidos, obligados a hacer trabajos de reeducación por el trabajo, sentenciados o encerrados en un hospital psiquiátrico. Este sistema debe ser reformado por completo.

8 – No hay que convertir a la Asamblea Popular Nacional en un elemento decorativo. Los problemas principales del sistema de la Asamblea Popular son los siguientes: elecciones falsas, muchos de los delegados son miembros de la administración y de las autoridades judiciales, falta de profesionalización y que las funciones del cargo se limitan a reuniones y a meras formalidades. Esta falsificación de la Asamblea Popular Nacional solo favorece el monopolio político y hace temblar la legitimidad del régimen desde sus bases. La reforma puede empezar con la elección directa en condados y distritos, abriendo las elecciones, creando normas para los que ocupan los cargos y retirando a los miembros de la administración y de la justicia de la Asamblea Popular Nacional.

9 – No hay que convertir en enemigos a los reformistas políticos que están fuera del sistema. La transformación de China hacia una democracia constitucional es una gran tendencia histórica. Los que abogan por el reformismo fuera del sistema, aunque odien todo tipo de abusos del sistema actual, todavía tienen esperanza en llevar a cabo un cambio pacífico y ordenado. Sin embargo, a menudo son considerados como destructores por los intereses creados y se les quiere convirtir en compañeros para mantener la estabilidad. La historia ha demostrado que cuando se expulsa del sistema a las fuerzas que defienden la reforma y se las convierte en opositores al sistema, entonces aparece una subversión revolucionaria.

10 – No hay que olvidar la propia responsabilidad histórica. La responsabilidad histórica de los actuales gobernantes es la de convertir a China en un país de primer orden en el mundo. Ellos deben tener una importante misión, por eso no basta sólo con salir del paso en la vida; tienen que equilibrar los intereses de las distintas clases sociales, no ser los representantes de los intereses creados de unos pocos; ellos deben ser el ejemplo moral del país, no el arquetipo de la corrupción y la degeneración moral; y deben dejar un legado a los anales de la historia, no convertirse en chistes del pueblo.

 

Las diez propuestas de Yu Jianrong fueron compartidas en formato imagen de esta forma en Sina Weibo.
Las diez propuestas de Yu Jianrong fueron compartidas en formato imagen de esta forma en Sina Weibo.

 

Traducción: Brígida M. Herrera Gutiérrez (más información abajo). / Presentación y edición final: Daniel Méndez.

Fuente

Weibo de Yu Jianrong (Propuestas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)

• Tema abierto en Sina Weibo

• También publicado en formato texto en este blog.

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Acerca de Brigida M. Herrera Gutiérrez

Brígida Herrera Gutiérrez es Licenciada en Traducción e Interpretación y especializada en la enseñanza de idiomas a alumnos sinohablantes. Ha trabajado en distintos centros educativos de Xi´an y Tianjin durante los últimos 3 años y desde 2011 colabora como traductora en ZaiChina. [Más artículos de Brígida Herrera Gutiérrez]