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A la defensa del gobierno en el caso Nanfang Zhoumo

China Youth Daily: “El control del Partido sobre los medios de comunicación es un principio irrefutable que puede proclamarse a los cuatro vientos con orgullo”.

La pasada semana estalló un importante conflicto entre los periodistas del Nanfang Zhoumo, uno de los medios más liberales de China, y las autoridades del departamento de propaganda de Guangdong. A los pocos días, y cuando centenares de personas se concentraban a las puertas del semanal, varios periódicos oficiales publicaron la versión oficial del gobierno al respecto.

Uno de ellos fue el China Youth Daily (中国青年报), quien se adhirió de forma ortodoxa a las teorías que defiende el Partido Comunista de China (PCCh). En este artículo (aquí en chino), titulado “El Nanfang Zhoumo es parte de la causa periodística del Partido”, hay dos párrafos muy significativos que resumen la postura oficial del gobierno sobre esta cuestión:

Como todo el mundo sabe, el Southern Weekly (南方周末) pertenece al Southern Media Group (南方传媒集团), al igual que el Southern Daily (南方日报). Es decir, que el Southern Weekly forma parte de la causa periodística del Comité Provincial del PCCh en Guangdong, así como del Departamento de Propaganda de este último. Es completamente normal que a la hora de llevar a cabo las labores de propaganda del PCCh surjan distintas opiniones, e incluso conflictos, contradicciones y disputas. Nada de esto tiene que ver con el constitucionalismo ni con la libertad de prensa.

En la China socialista, los periódicos son una herramienta para la propaganda del PCCh. El control del Partido sobre los medios de comunicación es un principio irrefutable que puede proclamarse a los cuatro vientos con orgullo. La función de los medios consiste en transmitir las directrices del Partido y unificar la opinión de las masas. Además, también pueden limpiar el mal y promover el bien, y atacar los problemas del país, transmitiendo al PCCh información procedente de las bases de la sociedad. Los diarios son los oídos, los ojos y la voz del Partido, y el Southern Weekly también lo es, lo ha sido y lo será siempre. Durante muchos años, el Southern Weekly ha producido una gran cantidad de editores y periodistas excepcionales que han sido seleccionados por el Southern Media Group. Este grupo mediático depende del Partido, de modo que los periodistas del Southern Weekly también son trabajadores del Partido.

El artículo anterior fue muy compartido y críticado la semana pasada en Sina Weibo, como también lo fue otro publicado por el Global Times (环球时报) y que levantó todavía más polémica (aquí en chino). En este editorial, que muchos medios del país se vieron obligados a publicar, se dice que el Departamento de Propaganda de Guangdong no tuvo ninguna responsabilidad en los cambios de contenidos producidos en el semanal chino, se critica a los defensores del Nanfang Zhoumo por falta de realismo y se dice que este medio no puede ser una “zona política especial”.

Debido a su interés (y a la enorme polémica que generó en otros medios y en las redes sociales), traducimos a continuación este artículo del Global Times al español:

 

 El mensaje del Southern Weekly a sus lectores merece una profunda reflexión 

Por el Global Times.

El Southern Weekly (南方周末) publicó anoche en su cuenta oficial de Weibo el siguiente texto, titulado “A los lectores”: “En las redes sociales de Internet han aparecido muchos rumores infundados en relación con la edición especial de Año Nuevo del Southern Weekly publicada el pasado 3 de enero, que abordaba el tema ‘persiguiendo un sueño’, y que contenía unas palabras introductorias por parte de uno de los responsables del periódico. Debido a limitaciones de tiempo y a la negligencia de los trabajadores, dicho texto presentaba erratas, motivo por el que pedimos disculpas a los lectores.”

Durante los últimos días se ha extendido por las redes sociales la noticia de que el número especial de Año Nuevo del Southern Weekly había sido retocado, una decisión que según algunos editores del diario habría tenido su origen en el departamento de propaganda de Guangdong. Este mensaje oficial publicado anoche en Weibo ha aclarado las causas del incidente, y pone de manifiesto que la verdad de los hechos es completamente diferente al resto de versiones difundidas en Internet. Por otro lado, el Global Times ha podido saber gracias a sus propias fuentes independientes que dicha reedición no se produjo a instancias del departamento de propaganda de Guangdong.

Sin embargo, ayer pudieron verse en Weibo las firmas de parte de la plantilla del Southern Weekly, un hecho que choca frontalmente con la declaración oficial realizada poco después. Parece ser que la situación todavía no se ha calmado, y que persiste una ruptura dentro de este semanario.

La tormenta del Southern Weekly sigue creciendo, pero lo cierto es que entre las personas que más información difunden en Internet se encuentran algunas que actualmente trabajan para ese diario, otras tantas que en su momento trabajaron para el periódico y que ya no tienen ninguna relación con él, así como otros internautas habitualmente activos en Weibo. En el mundo real, estas personas están muy dispersas, pero el mundo virtual les une. El último en presentarles su apoyo ha sido Chen Guangcheng (陈光诚), que ahora se encuentra en EE.UU.

Estas personas han realizado unas reivindicaciones feroces, que aparentemente están dirigidas contra personas y cosas concretas, pero que en realidad tienen el punto de mira puesto en todo el sistema relacionado con los medios de comunicación.

Les guste o no a estas personas, en la China actual existe la idea generalizada de que en la actual realidad sociopolítica no puede haber unos “medios libres” como los que ellos ansían. El desarrollo de los medios de comunicación chinos tiene que producirse de acuerdo con la gran realidad china. La reforma de los medios de comunicación debe ser una parte de las reformas estructurales de China, pero no puede convertirse en una “zona política especial” (政治特区).

Cada medio de comunicación chino tiene sus propias particularidades, pero cuando se produce una tormenta como la que ha tenido lugar en el Southern Weekly, el resultado final no será en absoluto inesperado, sino que reflejará la determinación política de China tras el XVIII Congreso Nacional del PCCh.

Incluso en Occidente, ninguno de los principales medios de comunicación optaría por enfrentarse de esta forma abierta al Gobierno, pero si un medio chino hiciera algo así podría salir perdiendo aún más. Siempre ha habido extranjeros que han intentado hacer que distintos medios de comunicación chinos plantaran cara al Gobierno, pero su única intención es ir en contra de esos mismos medios.

En los últimos días han circulado en Weibo varias cartas de protesta firmadas por el “departamento editorial del Southern Weekly”, pero ninguna de ellas ha sido publicada en la cuenta oficial del diario. Si contrastamos esto con la declaración publicada anoche en el Weibo de dicho medio, nos daremos cuenta de que todo este incidente ha sido falseado desde el principio por aquellas personas que se han hecho eco de él. Esto es algo intolerable.

Varias fuerzas externas quieren ver problemas en China, y para ellas la posibilidad de que un medio de comunicación se enfrente al sistema existente resulta mucho más atractiva que unas manifestaciones multitudinarias en ciudades como Shifang (什邡) o Qidong (启东). Que un medio de comunicación lo acabe haciendo de verdad y lo logre con éxito es todavía más interesante, y permite que varias personas se llenen de ensoñaciones políticas.

No obstante, eso es sólo una ilusión, principalmente porque en la China actual no existe una base social que apoye movimientos como éste. La realidad es que toda la sociedad está centrada en el desarrollo de la economía y de sus condiciones de vida, y no quiere cambios en el futuro del país que supongan la destrucción de la tranquilidad que reina en sus vidas.

En una sociedad verdaderamente inestable, una inmolación, una pequeña manifestación o un rumor en Internet pueden convertirse en el comienzo de algo alarmante, pero la China real está experimentando un fuerte desarrollo y constantes reformas. Esa China “en la que está a punto de pasar algo malo” sólo existe en los mensajes de Weibo de algunas personas.

La prensa necesita reformas constantes, pero hay una cosa que no puede cambiar: China es “un paquete”, y tanto la prensa como la política del país necesitan estar coordinadas e interactuar entre sí. En los últimos años la flexibilidad de los medios de comunicación no ha dejado de aumentar con la entrada de Weibo, mientras que la flexibilidad de la política del país está creciendo de forma sincronizada. Sin embargo, lo que la prensa china no puede hacer en ningún caso es realizar avances inasumibles para la política de forma unilateral.

Debemos llevar a cabo reformas de manera activa y audaz, y también tenemos que hacer gala de la sabiduría y la determinación necesarias para guiar dichas reformas con el fin de evitar que los medios de comunicación, en tanto que una de las partes más activas de las reformas en China, se separen del resto. De lo contrario, estaríamos avanzando a ciegas y nuestros esfuerzos podrían resultar inútiles, hasta el punto de que el progreso de China podría verse dañado.

Esperemos que los seguidores del Southern Weekly colaboren para que esta tormenta se calme, y para que dejen de obligar a un medio de comunicación chino a adoptar un papel de confrontación que es incapaz de asumir.

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1 Comentario

  1. Jorge

    gracias por la traduccion!

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