Política

Xulio Ríos: “El mensaje que va a transmitir el Partido es que ni Chongqing ni Guangdong”

“A pesar de que algunos lo daban por muerto, Jiang Zemin siempre ha estado ahí”

Xulio Ríos, el director del Observatorio de la Política China y habitual colaborador de varios medios de comunicación españoles, no ha querido perderse los entresijos del XVIII Congreso del Partido Comunista de China que se está celebrando estos días en Pekín. En esta segunda parte de una larga entrevista con ZaiChina (aquí puedes leer la primera parte, donde hablamos de los últimos diez años de la era Hu Jintao – Wen Jiabao), Xulio Ríos nos cuenta su visión sobre cómo se está desarrollando el Congreso, el caso Bo Xilai, quiénes son los candidatos a dirigir el país en los próximos años y cuál puede ser el rumbo político del país a partir de ahora.

Xulio Ríos, siguiendo de cerca estos días en Pekín la celebración del XVIII Congreso del PCCh
Xulio Ríos, siguiendo de cerca estos días en Pekín la celebración del XVIII Congreso del PCCh
Una de las sorpresas de este XVIII Congreso ha sido la presencia en primera fila de Jiang Zemin, lo que parece indicar que todavía sigue jugando un rol político muy importante. ¿Podría provocar esto, tal vez, una elección de líderes chinos más conservadores?

Jiang Zemin siempre ha estado ahí, a pesar de que algunos lo daban por muerto. Siempre ha estado muy presente en la política china. Una de las desgracias mayores de Hu Jintao ha sido que Jiang Zemin fuera tan longevo, porque probablemente eso ha limitado mucho su margen de maniobra. Jiang es un veterano de estos que tiene aún una influencia importante en el ejército y en algunos escalones del Partido, ya sea directamente o a través de terceros. Pero también hay otros veteranos como Zhu Rongji; u otros como Li Peng, aunque éste no tanto. De los veteranos, realmente el único que ha sabido mantenerse al margen ha sido Qiao Shi, el presidente de la Asamblea Popular entre 1993 y 1998.

En cuanto a su influencia en la selección de los nuevos líderes chinos, Jiang Zemin tienen algún candidato claro, como es el caso de Zhang Dejiang, el recientemente nombrado secretario del Partido en Chongqing. Éste es con claridad una de las personas de Jiang.

Por otro lado, Zhang Gaoli, el secretario del Partido en Tianjin, aunque no pertenece a la Liga de las Juventudes Comunistas de China relacionada con Hu Jintao, sí que es una persona que se ha hecho así misma y ha desarrollado toda su carrera en función de sus propios méritos. Esto le abre muchas posibilidades con respecto a Wang Yang, porque se dice que es entre estos dos políticos donde se encuentra parte del debate.

A Wang Yang, el secretario del Partido en Guangdong, le perjudica en buena medida lo mismo que le perjudicó a Bo Xilai: su exhibición pública. Esto en China no vende: no vende internamente ni popularmente. A nosotros sí nos gusta, pero a ellos no. Es por eso que una acción como la de Hu Jintao, discreta pero eficiente, a veces es mucho mejor valorada que la acción de mucho ruido de Jiang Zemin, que se pone a cantar a lo Julio Iglesias… o el hecho de que allí a donde vayas te encuentras a menudo con la plaquita o la caligrafía del Jiang Zemin de turno… por eso, entre otras cosas, Jiang Zemin es una persona tan odiada, tan poco estimada popularmente.

Precisamente Wang Yang, uno de los líderes chinos supuestamente más reformistas, no aparece en las últimas quinielas como miembro del Comité Permanente del Politburó.

La presencia o no de Wang Yang puede ser uno de los indicadores de cierta posibilidad de avance en algunas ideas, pero me temo que existen muchas posibilidades de que no entre en el Comité Permanente.

Para mí, lo que estoy interpretando de todo lo que está ocurriendo en el entorno del Congreso, leyendo con lupa más o menos lo que se cuenta (y lo que no se cuenta), es que el mensaje que va a transmitir el Partido es que ni Chongqing ni Guangdong. Ni una cosa ni otra. Nos hemos cargado a Bo Xilai, pero nos vamos a cargar también la otra parte. La idea parece ser la de avanzar por el camino del consenso, por la vía centrista: esto perjudica a unos y favorece a otros; y probablemente aquellos candidatos que tengan un perfil más de visagra, más de consenso, de no posicionamiento decantado en favor de unos o de otros, tengan más posibilidades.

Uno de ellos podría ser Yu Zhengsheng, el líder del Partido en Shanghai.

Yu Zhengsheng es un príncipe rojo, pero creo que tiene un perfil como el de Li Yuanchao, o incluso como el propio Xi Jinping, más intermedio, son personajes visagras. Están próximos a Hu Jintao, o próximos a Jiang Zemin, pero al mismo tiempo mantienen una posición muy equilibrada, no totalmente decantados por uno o por otro, como sí que se podría decir de Li Keqiang (muy cercano a Hu Jintao) o de Zhang Dejiang (un candidato claro de Jiang Zemin). Son de estos personajes que se mueven en un ámbito más intermedio.

A Xi Jinping, el que está llamado a ser el próximo número uno, también lo situarías entonces en una posición intermedia…

Xi Jinping es el candidato del consenso. Es una persona que estaba muy próxima a Zeng Qinghong, miembro del Comité Permanente entre 2002 y 2007; no es una persona de Hu Jintao, pero tampoco es una persona a la que Hu Jintao le haya puesto su veto. Por lo tanto, va un poco en esa línea, en ese perfil de personas que facilitan el encuentro, que facilitan el consenso, que facilitan la unidad. Esta es una cuestión clave para China en estos momentos, y que además explica la defenestración de Bo Xilai (a parte de sus circunstancias personales). Desde la Revolución Cultural, la unidad en China es un tema sagrado y utilizar movimientos políticos para reventar la unidad…

como se supone que hizo Bo Xilai…

…se castiga.

El escándalo Bo Xilai será probablemente recordado como uno de los grandes culebrones políticos de las últimas décadas.

Sin duda ha sido el mayor escándalo. Sobre todo porque las circunstancias son rocambolescas, novelescas y gravísimas. Indudablemente en el problema de Bo Xilai hay una dimensión personal y una dimensión política; en la dimensión personal los hechos son más que conocidos y parece difícil que se pudiera fabricar una historia tan rocambolesca. Es decir, ahí obviamente existe fundamneto, guste o no, para una actuación disciplinaria y judicial seria. Pero en el tema de Bo Xilai existe también una dimensión política muy importante, que es toda la corriente neo-maoísta, en la que él se apoyó y que también ella se apoyó en él para ganar proyección e incidencia política interna, y que evidentemente fracasó en sus objetivos.

Otra de las patatas calientes del último año ha sido el reportaje en The New York Times sobre la fortuna de la familia Wen Jiabao. ¿Cómo valoras esa información? ¿Hasta qué punto es significativo de lo que pasa en las altas esferas del PCCh?

Yo no puedo certificar que efectivamente todo lo que se dice en ese reportaje es real, o cuánto hay de real y de falso. Pero es indudable, y era de dominio público, que en el entorno de Wen (al igual que en el entorno de la práctica totalidad de los altos dirigentes del país) su familia (es decir, su esposa, su tía, su abuelo, su hermano, su yerno…) estaban todos muy bien colocados y beneficiándose de esas redes de promiscuidad entre política y mundo empresarial, y sobre todo en el ámbito del sector público muchos de ellos, y por lo tanto controlados directamente por el Departamento de Organización del Partido.

En este caso concreto, además, incide en una figura muy popular, a pesar que también hay mucha gente que critica a Wen Jiabao por ser muy cínico. Pero yo creo que el hecho de haber salido este informe en este momento indudablemente tiene que ver con la lucha interna.

¿Crees entonces que alguien, de alguna forma, facilitó esa información al periodista de The New York Times?

Creo que es muy difícil para un occidental reunir toda esa información con ese nivel de detalle sin ayuda interna. Y no sé si se lo han facilitado entero, o si le han dado las pistas suficientes para encontrarlo. Pero es curioso que salga Wen Jiabao y que no salgan otros líders conservadores, lo que probablemente tendría un efecto político diferente. Parece que se ha querido debilitar a una facción concreta del Partido y a un personaje concreto. Y qué casualidad que haya sido el mismo que en la Asamblea anunció, sin decirlo, la defenestración de Bo Xilai. Siguiendo con este diseño novelesco de toda esta peripecia, pues suena un poco a venganza. El hecho de haber elegido a Wen Jiabao, y no haber elegido, por ejemplo, a Zhou Yongkang…

o al propio Hu Jintao.

Todos, todos. Esto lo sabe todo el mundo, es de dominio público. Ahora, la elección es representativa. Es muy clara. Y parece que tiene un objetivo y que puede tener una explicación. Yo creo que no estamos ante una información inocente. Al margen de eso, obviamente, lo que es importante es que los dirigentes rindan cuentas de todo su patrimonio.

Hablando de Hu Jintao, ¿se quedará durante mucho tiempo al frente de la Comisión Militar Central y por tanto del ejército? ¿O cederá el testigo antes a Xi Jinping?

En la Comisión Militar Central los movimientos que ha habido en las últimas semanas indican cierta tendencia. La primera cuestión que indican con toda claridad es que ese atisbo de debate que siempre surge en vísperas del Congreso sobre la profesionalización del ejército, la separación del ejército-Partido, etc, que defendieron en estos debates previos algunos generales de alta graducación, como el segundo jefe del Estado Mayor, Zhang Qingsheng, pues han sido apartados. Tampoco fue promovido Liu Yuan, el hijo de Liu Shaoqi, conocido por sus simpatías neomaoístas y abogado de la Nueva Democracia. Es decir, hay un mensaje claro de que la fidelidad, la ósmosis entre Partido y Ejército se mantiene de forma tomalmente invariable e inquebrantable.

En cuanto a Hu Jintao, yo creo que no va a seguir mucho tiempo.

¿Menos que Jiang Zemin, que se quedó desde el 2002 hasta el 2004?

Mucho menos que Jiang. No sé si lo dejará de inmediato o habrá un período de transición, pero será muy corto. Cuando se planteó la crisis del SARS en 2003, Hu Jintao exigió a Jiang Zemin la entrega de la presidencia de la Comisión Militar Central, porque necesitaba tener el mando del ejército para combatir la epidemia. Y Jiang se resistió y tuvo que esperar hasta el 2004. Creo que ahora intentará ser coherente. Y, por otra parte, Xi Jinping tiene muy buena proyección en el ámbito castrense, y por lo tanto, a diferencia de Hu Jintao, tiene un aterrizaje mucho más fácil del que ha podido tener Hu Jintao en la Comisión Militar Central.

En cuanto a nombres nuevos, ya de cara a la próxima generación de líderes chinos… ¿habrá algún indicio de los dirigentes más destacados a partir de 2022?

Hu Chunhua es uno de los que pueden tener una cierta vía política futura provechosa. [risas] Es uno de los que está en la lista, pero yo creo que ese tema, el tema post-2020, no se va a plantear ahora. Podemos esperar incluso una repetición del modelo: es decir, ahora serán siete miembros en el Comité Permanente del Politburó; y en el año 2017 serán nueve; esos dos nuevos políticos que entren serán los futuros líderes de la próxima generación política china, igual que pasó en el 2007 con Xi Jinping y Li Keqiang.

Viendo las edades de los que serán nuevos miembros del Comité Permanente, éstos tendrán tan sólo un mandato de cinco años. De ahí no va a salir el relevo. El relevo probablemente se sumará en 2017. Y probablemente en el nombramiento del sustituto de Xi Jinping intervenga de forma muy activa Hu Jintao, de la misma forma que a Hu Jintao no le dejaron intervenir en la selección de Xi Jinping. Estos modelos, estos procedimientos institucionales, son importantes. De la misma forma que se dice que fueron Jiang Zemin, Hu Jintao y Xi Jinping los tres políticos que hicieron una propuesta acordada en Beidaihe para el nuevo Comité Permanente. Fueron ellos tres, previa consulta con los veteranos de las diferentes Comisiones Permanentes, los que elaboraron la lista.

Otra de las cosas que se comenta es que por primera vez el responsable de propaganda podría quedar fuera del Comité Permanente del Politburó. A Wang Qishan, por otro lado, algunos lo sitúan como Presidente de la Asamblea Popular, mientras que otros le colocan al frente de la Comisión Disciplinaria…

Wang Qishan es uno de los nombres que lleva sonando con fuerza desde hace años, especialmente en temas económicos.

Wang Qishan tiene buena imagen fuera del Partido, y no la tiene mala dentro. Es una persona próxima a Zhu Rongji (primer ministro entre 1998 y 2003) y una persona muy vinculada al sector financiero. Es uno de los más partidarios de acelerar las reformas en el sentido liberalizador, incluido el tema de la internacionalización del yuan, la liberalización de las cuentas de capital, etc, etc. Es una persona muy avanzada en esa línea, por eso yo creo que puede cambiar de área. Y teniendo en cuenta el perfil de los demás, es probable que vaya a la Comisión de Disciplina. En la Comisión de Disciplina tiene que haber una persona de confianza de Xi Jinping, no puede poner a un enemigo que le esté haciendo la cama constantemente. Es por eso que la persona elegida podría ser Wang Qishan, que también es un príncipe rojo, dejando el área económica en manos de otra persona.

Esto significaría también un pequeño triunfo de las tesis tradicionales: unas tesis que ha desarrollado Hu Jintao de concentrar el tronco de la economía, los sectores estratégicos, en manos del Partido-Estado; y dejar desarrollar todo lo que es la economía privada cada vez más, dando apoyos, permitiendo que entre en mayor cuantía en el sector público, pero sin cambiar nunca la naturaleza de la propiedad, porque ahí está la clave, la garantía, del poder del Partido. Una pata es el ejército, la otra pata es la economía; si pierde el control de una acaba perdiendo el control de otra.

Creo que aquí no van a dejar que todo esto evolucione tan rápidamente. A nivel interno, uno de los mayores riesgos que identifican para los próximos años, y que puede incidir en la desestabilización del proceso interno, tiene que ver con los temas financieros. Aquí van a ser muy cautos porque saben que por esta vía pueden desestabilizar la economía china. Es por eso que van a tener mucho cuidado en todo el tema de la internacionalización del yuan, las cuentas de capital, la penetración de capital financiero exterior… creo que esto lo van a tratar de controlar al máximo. Además, a raíz de como se ha desarrollado la crisis financiera internacional y de todo el impacto que ha tenido en las economías de europa y de EE.UU., aquí han aprendido algo.

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3 Comments

  1. Jose García

    Muy buena entrevista.

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