Política

Obama y Romney se pelean por China para llegar a la Casa Blanca

A escasos días de conocer los próximos líderes de las dos grandes potencias (Estados Unidos y China), y ante la inexistencia de debates electorales en Pekín, los candidatos estadounidenses han “invitado” al país asiático a participar en sus tres enfrentamientos televisivos. Mientras el republicano ha denunciado la “manipulación” y el “robo” que ejercen los gobernantes chinos, Obama ha defendido todas las decisiones tomadas durante su mandato con respecto a China.

Los tres debates celebrados de cara a las elecciones en Estados Unidos entre el candidato demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney han deparado una enorme igualdad en las encuestas que siguen a cada uno de los enfrentamientos. Durante los tres debates que se han llevado a cabo entre Obama y Romney, las sucesivas menciones a China han convertido al país asiático en un actor clave dentro del guión cuyas últimas líneas se escribirán el próximo 6 de noviembre.

El primer movimiento lo trazó Mitt Romney en el primer debate electoral proclamando que “desde el día 1 llamaré a China ‘manipulador de su divisa’”. La sentencia condenatoria del republicano, que abrió la caja de Pandora sobre las políticas de ambos candidatos hacia China, se puede remontar a octubre de 2011, cuando en un artículo de opinión en The Washington Post proclamó que “China explota sistemáticamente otras economías adueñándose de los Derechos de Propiedad Intelectual”, acusación que reafirmaría posteriormente en el Congreso Republicano de Política Exterior de noviembre de 2011 alentando a “enfrentarse directamente a las prácticas abusivas de China”.



Sobre estas líneas, las duras palabras de Romney hacia China durante el primer debate electoral.

El ataque de Romney se enmarca dentro de sus ya conocidos como “5 points” y figura dentro del capítulo “Confronting China” de su programa electoral, donde defiende “un acercamiento renovado y sin temores a la relación comercial” con la potencia asiática, siendo, añade, “capaces de decir ‘basta’ a una relación que beneficia a China y perjudica a Estados Unidos”.

En su respuesta durante el primer debate, Obama decidió no recoger el órdago del candidato republicano, eludiendo criticar a China para apostar por la inversion en ciencia y tecnología como contrapartida al desnivel de la balanza comercial que actualmente favorece a Pekín. El tono moderado del actual presidente norteamericano se corresponde con la política de tira y afloja que ha seguido con el gobierno chino durante sus cuatro años de mandato.

El gobierno de Obama comenzó su mandato buscando estrechar lazos con sus homólogos chinos con la visita a Pekín en enero de 2009 de la Secretaria de Estado Hillary Clinton, donde se sentaron las bases de cuatro rondas de negociaciones celebradas hasta mayo de 2012, en lo que se conoce como “U.S-China Strategic and Economic Dialogue” (S&ED). Estas reuniones anuales han fomentado diferentes acuerdos destinados a la inversion entre ambos países y al consumo interno dentro de un marco de cooperación económica que, fuera del mismo, servía para lanzar diferentes promesas de respeto hacia las leyes de Propiedad Intelectual y la progresiva apreciación del yuan.

Sin embargo, al margen de estas reuniones al más alto nivel, el tono y la tension entre ambos países se elevaba al mismo ritmo que se sucedían los conflictos entre ambos: los desacuerdos en la Cumbre por el Cambio Climático de Copenhague, la polémica en torno a la concesión del Premio Nobel de la Paz al intelectual Liu Xiaobo, los miles de millones de deuda estadounidense que están en manos del Banco Central Chino, la escapada del activista Chen Guacheng a la embajada estadounidense, la venta de armas por valor de millones de dólares a Taiwán… un largo etcétera que ha desembocado estas últimas semanas en la necesidad de Obama de defender de los dardos de Romney las medidas adoptadas por su gobierno en los últimos años.

Durante el segundo debate, uno de estos dardos del candidato republicano apuntaba directamente a la divisa china, criticando la depreciación que mantiene el  gobierno chino. Sin embargo, Obama devolvió el golpe acudiendo a unas estadísticas que muestran que desde junio de 2010 el yuan se ha apreciado un 12% (teniendo en cuenta la diferente tasa de inflación entre ambos países).



Obama responde a los ataques de Romney sobre China durante el segundo debate presidencial.

Otro de los asuntos que presidió los debates fue la denuncia de Romney de la incapacidad del actual gobierno de llevar ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) la mala praxis de las empresas chinas a la hora de acudir a los mercados internacionales. Ya en el tercer debate, Obama respondió calificando a China de “potente socio comercial” que, no obstante, debe “jugar bajo las mismas normas”, aludiendo a la vez al número de denuncias que ha presentado el Departamento del Tesoro ante la OMC, el doble según Obama que durante los ocho años de mandato de George W. Bush.



Obama y Romney se pelean en torno a China durante el último debate presidencial. El tema surgió como respuesta a la pregunta: “¿Cuál crees que es la mayor amenaza futura para la seguridad nacional de Estados Unidos?”. Romney volvió a insistir en llamar a China “manipulador de su divisa” y en criticar el robo de la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses.

La victoria de uno u otro candidato marcará el devenir de las relaciones futuras de Estados Unidos con China, un cambio que en el lado del Partido Comunista de China, cuya renovación de la cúpula del poder político se producirá unos días después del desenlace estadounidense, no resulta tan palpable y premonitorio. La experta en política exterior de Estados Unidos, Xenia Dormandy, analiza en un documento para el think tank Chatham House el posible rumbo que pueden tomar en el futuro las relaciones entre ambos países. Una hipótetica victoria de Obama conllevaría, según Dormandy, “el desarrollo del multilateralismo en Asia Pacífico en cuestiones de estrategias y seguridad”, manteniendo en un segundo plano las confrontaciones directas sobre derechos humanos y política monetaria. En el caso de que el pueblo norteamericano apueste por el caballo conservador, “con la experiencia de Romney en el sector privado es problable que se centre en hacking, propiedad intelectual y espionaje”, afirma este experta, añadiendo que la “asertividad” militar en Asia Pacífico que Romney ha manifestado estas semanas podría “derivar en la intervención de los halcones del PCCh y de la Comisión Central Militar pidiendo mayor gasto y presencia estratégica”.

Curiosamente, durante los debates de 2008 entre Obama y el entonces aspirante republicano John McCain, China era para ambos candidatos un “colaborador” contra el terrorismo islamista en África, mientras que los debates sobre política internacional se centraban sobre todo en países como Irán, Pakistán, Irak o Rusia. Ahora las tornas han cambiado y el discurso se maneja en clave económica. La urgencia por una recuperación que no llega ha sido aprovechada por el senador Romney como arma contra la administración de Obama, quien se remite a los escombros de la herencia de Bush para explicar las actuales dificultades de la economía estadounidense. En el horizonte americano, China surge como aliado y como enemigo. Las medidas que uno u otro candidato pongan en marcha contra las prácticas comerciales y los derechos humanos quedarán delimitadas por la búsqueda de una salida al túnel económico, donde China ejerce un papel fundamental en forma de reservas, inversiones y las importaciones y exportaciones entre ambos países.

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Acerca de Sergio Rodríguez Romero

Graduado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca (su ciudad natal), su primer contacto informal con China fue a través de un restaurante. Después de descubrir los entresijos de su política en la sección de Internacional del Diario de León, ahora, de manera más formal, está inmerso en su estudio a través del Máster en Estudios Chinos de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. [Más artículos de Sergio Rodríguez Romero]

3 Comments

  1. kailing

    Hombre, el de este lado si que le conocemos, no? Xi… o es que crees que va a haber sorpresas de ultimo segundo?

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  2. Sergio Rodríguez Romero

    Ni mucho menos. Xi ya habla como líder para los próximos cuatro años y no habrá marcha atrás, ni siquiera con todo el movimiento que está habiendo todos estos días con los millones de Wen, lo que refuerza más si cabe a la facción de Xi.

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