Política

Los diez peligros a los que se enfrenta el Partido Comunista de China

A pocas semanas (o meses, todavía no sabemos nada oficialmente) de que se celebre el XVIII Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), los medios oficiales hace tiempo que preparan el terreno ideológico para la inminente transición política. Estos momentos de cambio de poder suelen traernos casi siempre nuevos términos ideológicos e ideas políticas (la “vida modestamente acomododa”, la “sociedad armoniosa”, el “desarrollo científico”…), en una buena muestra de la importancia que el Partido todavía le da a todo el armazón conceptual sobre el que se sostiene parte de su legitimidad.

El 31 de agosto, un artículo titulado “Los diez grandes riesgos a los que se enfrenta en la actualidad el Partido Comunista de China” resumía muy bien muchas de las inquietudes ideológicas a las que se enfrentan los líderes políticos chinos en este comienzo del siglo XXI. El texto fue publicado primero en la página del Diario del Pueblo y poco más tarde en la famosa revista Qiushi (求是) y en otros medios teóricos oficiales. El autor es Liu Yunxian (刘昀献), un profesor especializado en teoría marxista que ha trabajado como editor en varias publicaciones propagandísticas y que está muy ligado a las escuelas de cuadros del Partido.

Su artículo es en realidad un largo ensayo teórico sobre los diez grandes riesgos a los que se enfrenta el Partido, siempre desde una perspectiva interna y siempre intentando alertar sobre los peligros que podrían poner en riesgo la continuidad del actual régimen político. En un año tan político como este, su contenido es muy interesante para comprender mejor cómo se ve el Partido Comunista a sí mismo (al menos una parte) y para adentrarnos en muchos de los conceptos ideológicos detrás del PCCh.

Para empezar, Liu Yunxian habla repetidamente del PCCh como del “partido en el poder” (执政党). Hace tiempo que esta expresión se ha puesto de moda en China para referirse al Partido Comunista, a quien durante décadas se le definía como “el partido revolucionario” (革命党). Esta nueva expresión aleja al PCCh de sus antiguas ideas marxistas revolucionarias y reconoce su nuevo rol al frente de todas las instituciones y a cargo del presente y el futuro del país.

Hay otras dos ideas que se repiten a lo largo de todo su ensayo. Primero, que el PCCh tiene que aprender del hundimiento de la URSS y de la derrota del Partido Comunista de Rusia. Muchos de los riesgos que menciona Liu Yunxian se comparan con la situación de Moscú a finales de los 80 y le sirven al autor para alertar sobre los riesgos de que en China se pueda producir una situación similar. Y segundo, la complejidad y velocidad a la que se mueve el mundo contemporáneo y la necesidad del Partido de adaptarse a los nuevos tiempos. El artículo menciona numerosas veces la diversidad social, Internet y los cambios que ha experimentado el país en los últimos 30 años para alertar a los cuadros del Partido de que no pueden quedarse anclados en el pasado.

Según Liu Yunxian, estos son los diez grandes riesgos (风险) a los que se enfrenta el PCCh:

1 – La ruptura de la línea política central del Partido

¿Cuál es la idea básica que aglutina a todo el PCCh? ¿Dónde se juntan las distintas facciones del Partido? Liu Yunxian cita aquí lo que se conoce como “una idea central y dos conceptos básicos” (一个中心,两个基本点), la expresión acuñada en el Congreso de 1987 que resume la línea política central del Partido. La idea central hace referencia a la “construcción económica” (经济建设), un concepto de los años 50 que fue retomado tras la muerte de Mao Zedong para indicar que la prioridad del Partido desde entonces iba a ser el desarrollo económico. Los dos conceptos básicos, por su parte, son “perseverar en la reforma y apertura“, como se conoce a las políticas pragmáticas iniciadas a finales de los 70, y “perseverar en los cuatro príncipios fundamentales” (四项基本原则).

Estos cuatro principios fundamentales son las líneas inquebrantables e indiscutibles dentro del PCCh, defendidas por Deng Xiaoping ya en 1979:

  1. Es necesario perseverar en el camino socialista.
  2. Es necesario perseverar en la dictadura del proletariado.
  3. Es necesario perseverar en el liderazgo del Partido Comunista de China.
  4. Es necesario perseverar en el marximo-leninismo y en el pensamiento de Mao Zedong.

Cartel propagandístico con los cuatro principios fundamentales.
Cartel propagandístico con los cuatro principios fundamentales.

 

A todo esto, por supuesto, habría que añadir la defensa del “socialismo con características chinas” (中国特色社会主义) y otros conceptos más recientes como el “desarrollo científico”. Todo este armazón ideológico deja muy claro el liderazgo del Partido Comunista de China y mantiene, con particularidades chinas, la retórica de un régimen socialista.

Para Liu Yunxian, el riesgo al que se enfrenta el PCCh es que los cuadros se salgan de este discurso y les dé por hablar de reformas de mercado, privatizaciones y otros conceptos menos ortodoxos.  Las desviaciones de esta línea política básica no están permitidas, y todo el PCCh debería prestar atención para mantenerse junto y unido bajo estos principios básicos fundamentales.

Sobre estas líneas puedes ver un resumen perfecto de la evolución de la teoría del Partido. Siguiendo por esa ruta del "socialismo con características chinas", y después de pasar por la "liberación del pensamiento" (el cartel de la derecha), la "reforma y apertura" y el "desarrollo científico" y "la sociedad armoniosa", se puede llegar a la "vida modestamente acomodada".
Sobre estas líneas puedes ver un resumen perfecto de la evolución de la teoría del Partido. Siguiendo por esa ruta del "socialismo con características chinas", y después de pasar por la "liberación del pensamiento" (el cartel de la derecha), la "reforma y apertura" y el "desarrollo científico" y "la sociedad armoniosa", se puede llegar a la "vida modestamente acomodada".
2 – La disolución de la ideología del Partido

Para aquellos que piensan que el PCCh se ha quedado sin ideología, Liu Yunxian lo deja muy claro al principio de este punto:

“La ideología es el buque insignia de un partido político, es una fuerza integradora, es un arma de pensamiento para unificar los deseos del pueblo”.

El Partido Comunista de China, por lo tanto, no debe olvidar cuáles son sus valores y sus principios. Según el autor, los cambios que ha vivido el país han traído consigo nuevas oportunidades e ideas, una mayor diversificación social, mayores intercambios con el extranjero y la entrada de nuevas formas culturales. Es por eso que se han colado ideas “insanas” llegadas desde Occidente y que se ha producido una cierta “contaminación de espíritu” (精神污染), a veces incluso dentro del propio Partido, con cuadros que defienden olvidarse de la ideología del PCCh, del marxismo y del socialismo con características chinas. Han entrado en China ideas como el individualismo, el egoísmo o la adoración del dinero… cada vez hay menos personas creyentes y todo esto ha provocado una disolución de la fe en el marxismo.

Para Liu Yunxian, esto es un riesgo al que el Partido debe oponerse reafirmando su propia ideología socialista.

3 – La falta de democracia interna y la concentración de poder

La democracia para el PCCh no consiste en la pluralidad de partidos políticos y los votos de los ciudadanos, sino en la democracia interna dentro Partido (党内民主). Este concepto fue debatido ya por el propio Marx y fue una de las banderas bajo la que Hu Jintao llegó al poder en el 2002.

Según Liu Yunxian, la democracia dentro del Partido no funciona todo lo bien que debería: en muchas ocasiones no se hacen consultas, los altos dirigentes toman las decisiones por sí mismos (说了算), no se busca el consenso, no se toman decisiones compartidas y no se respetan las opiniones de los demás. Es por eso que es necesario garantizar el derecho a voto de los miembros del Partido, permitir que la gente participe en la política y que puedan controlar lo que hacen sus gobernantes.

La falta de democracia interna está provocando una peligrosa concentración de poder en muy pocas manos y el “enchufismo” familiar dentro del PCCh, lo que supone un gran riesgo para su salud y su continuidad al frente del país.

4 – Relajación de espíritu y declive de la voluntad del PCCh

El Partido Comunista de China se ve a sí mismo, siguiendo los principios marxistas, como una fuerza progresista y avanzada de la sociedad. Debe poseer energía y vigor, ser capaz de producir cambios basándose en las necesidades de los ciudadanos. De no ser así, “el pueblo podría perder la confianza en el Partido”.

Sin embargo, dice el profesor Liu, después de tantos logros durante tantas décadas, es normal que aparezcan signos de fatiga en el PCCh y que, entre determinados círculos, se pueda producir un bajón de energía, espíritu y entrega. Este es el riesgo al que se enfrenta todo el Partido, el de anquilosarse y relajarse ahora que está firmemente asentado en el poder.

5 – La falta de capacidad del Partido

Uniendo este punto con el anterior, además de mantenerse en la vanguardia del país, el PCCh tiene que ser capaz de ser eficaz y contar con todos los recursos a su disposición. Para esto tiene que mejorar la formación de sus cuadros, incorporar las mejores ideas (allí donde se produzcan) y asegurarse del buen funcionamiento de todo el Partido. El riesgo al que se enfrenta el Partido es el de no tener “suficientes fuerzas” (能力不足). Para esto es fundamental también mejorar la calidad interior del PCCh, mejorar su esencia (素质) .

6 – El surgimiento del “burocratismo” y el alejamiento de los objetivos del Partido

El “burocratismo” (官僚主义) es una amenaza a la que el PCCh siempre ha intentado hacer frente. En China, por esta palabra se entiende a los funcionarios que se han alejado de la realidad y de las masas, a esa “gente que trabaja en el gobierno pero no hace su trabajo”. Hace referencia básicamente a un mal funcionamiento de las instituciones y los políticos, que no comprenden los sufrimientos de los ciudadanos y se pasan todo el día de banquete en banquete sin atender a los urgentes asuntos del país. Éste fue uno de los motivos de la caída en desgracia del Kuomintang, y también, como explica Liu Yunxian, uno de los motivos que llevó al hundimiento de la URSS y del Partido Comunista de Rusia.

Esta desviación es en realidad una desviación del objetivo real del Partido, que no es otro que “servir al pueblo” (为人民服务). Al incurrir en ese error burocrático, el PCCh se estaría alejando de su base de poder y de su razón de existencia. De perder su apoyo más importante, el pueblo, el Partido podría estar en peligro.

Para hacer frente a este gran riesgo, el profesor Liu dice que hay que acabar con el formalismo y la burocracia, que hay que ser más eficaces en el trabajo, más directos en las reuniones y más prácticos en la elaboración de documentos. El PCCh debe olvidarse de las grandes celebraciones, los banquetes y el corte de cintas rojas antes de las inaguraciones. Lo que el Partido debe hacer es trabajar más y mejor, siempre con los ciudadanos como su preocupación número uno.

7 – Olvidarse de la justicia social y perder el apoyo de las bases del Partido

Entre los muchos logros que ha conseguido el PCCh en las últimas décadas no se encuentra precisamente ni la igualdad ni el reparto de la riqueza. Si en las últimas tres décadas China ha vivido un espectacular desarrollo económico, con él también se ha forjado una sociedad profundamente desigual donde las diferencias entre ricos y pobres son muy preocupantes.

Liu Yunxian se va a los años de la revolución comunista para recordar que la justicia social (社会公正) siempre ha sido una de las banderas del Partido. Uno de sus principales objetivos siempre fue acabar con la diferencia de clases, colectivizar los medios de producción y poner fin a las explotaciones que sufrían los ciudadanos más indefensos.

La actual desigualdad (campo-ciudad, interior-costa…) ha provocado un fuerte sentimiento de desafección entre los dos grupos que precisamente fueron la base del PCCh en sus primeras décadas: los trabajadores y los campesinos. Para el profesor Liu, el Partido tiene que tener claro que su prioridad es satisfacer las necesidades de estos grupos sociales, proteger sus intereses y mejorar su calidad de vida. Si estos grupos no están satifechos, entonces perderán la confianza en el PCCh y desestabilizarán sus bases.

Es aquí donde Liu Yunxian citá a México y otros países de América Latina como el ejemplo a NO seguir. Si China sigue apostando únicamente por el desarrollo económico, sin prestar atención a un equilibrado reparto de la riqueza, entonces el Partido puede estar en peligro.

8 – Políticas deshonestas y degeneración de la corrupción

La corrupción ha sido uno de los grandes temas que han marcado la historia de China, también en el siglo XX. Ya en 1932, Mao Zedong afirmaba que si no se acababa con la corrupción, el Partido “perdería su prestigio y el corazón de la gente”. Varias décadas después, el presidente Jiang Zemin afirmó con severidad que de no atajar el problema de la corrupción, éste

“pondrá fin al Partido, pondrá fin nuestro régimen popular, y pondrá fin a nuestra gran tarea de modernización socialista”.

El profesor Liu menciona los ejemplos de Filipinas, Tailandia, Túnez, Egipto o Libia para intentar que el PCCh se dé cuenta de la gravedad de la situación. Según él, los cambios de régimen que han vivido estos países “tienen una estrecha relación con la corrupción”.

9 – Alienación del poder y surgimiento de nuevos grupos de interés dentro del Partido

Este problema está directamente relacionado con el anterior, el de la corrupción, y sitúa en el punto de mira a esos nuevos grupos de interés (利益集团) que no se preocupan de las necesidades de los ciudadanos, sino de sus intereses personales. Este concepto de grupos de interés está tomando cada vez más importancia entre los medios de comunicación y los intelectuales chinos, que se han dado cuenta como cada vez más (como pasa en los países occidentales) determinadas familias, empresas y acólitos comienzan a controlar la toma de decisiones políticas.

El profesor Liu cita algunos ejemplos en los que los gobiernos locales, los comités del Partido, los funcionarios, la justicia, las empresas públicas y privadas… y prácticamente todo el entramado institucional ha participado de actividades de corrupción. Entre los casos que cita está el del antiguo empresario Lai Changxing, quien en los años 90, y mientras se codeaba con importantes figuras políticas y militares, desarrolló todo un entramado de contrabando en la ciudad de Xiamen con la connivencia de las autoridades locales, el apoyo de parte del ejército, la polícia y los responsables de las aduanas.

Liu Yunxian dice que hay que evitar que surjan dentro del PCCh estos grupos de interés, porque sino “el Partido podría estar avanzando hacia su auto-destrucción”, ya que “podrían desintegrar al Partido desde dentro”.

10 – Las fuerzas occidentales enemigas: riesgo de separación y occidentalización

El último punto es el único que se mete de lleno con las amenazas exteriores, y el profesor Liu comienza con una frase contundente:

“el liderazgo de Estados Unidos entre los países occidentales como anti-partido comunista y anti-socialismo está muy enraizado y responde a los instintos de clase y a la esencia de ese país”.

Liu dice que los países occidentales han estado desde siempre muy preocupados por el desarrollo del comunismo en otros países y que después de la desintegración de la URSS, Washington comenzó a ver a Pekín como su principal enemigo. Es por eso que conceptos como la democracia, los derechos humanos, las nacionalidades o la religión se utilizan de forma estratégica para occidentalizar y dividir a China.

El riesgo, además, se ha incrementado. Debido a las reformas iniciadas en los años 70, las fuerzas hostiles occidentales tienen ahora más influencia y además se han diversificado. El objetivo de Estados Unidos, dice el profesor Liu, es cambiar el sistema central de valores de la sociedad china a través de la infiltración ideológica, imponiendo una serie de valores y modelos para el país que le harían abandonar el socialismo. Aquí cita por ejemplo a las fundaciones y ONGs que están en China, quienes estarían mezclando y contaminando los círculos intelectuales chinos.

Liu Yunxian dice que dentro del Partido algunos cuadros han comenzado a prestar atención a las ideas occidentales, y que tomando como excusa la globalización y el impulso de la “reforma y apertura”, están defendiendo la existencia de valores universales y elogiando los sistemas políticos occidentales. Todo esto está siendo muy negativo para China, ya que puede “incluso dañar la soberanía del país, el prestigio del gobierno y la estabilidad política”.

Fuente

• Artículo original (en chino): Publicado en la revista Qiushi

email
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.4/5 (5 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: +1 (from 1 vote)
Los diez peligros a los que se enfrenta el Partido Comunista de China, 4.4 out of 5 based on 5 ratings
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

5 Comments

  1. Jose García

    Las ideas 1 a 5 y 10 son para consumo interno del partido. De la 6 a la 9 son muy interesantes y debería planteárselas seriamente cualquier gobernante.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Vota
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)
    • Como bien dices, Jose García, muchos de esos puntos están pensados para consumo interno. En realidad todo el artículo es una visión desde dentro del Partido para los miembros del Partido.

      VN:F [1.9.22_1171]
      Vota
      Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
      VN:F [1.9.22_1171]
      Rating: 0 (from 0 votes)
  2. Lo mas gracioso es ver que siempre que un articulo de un medio de comunicacion chino quiere referirse a la democracia lo hace como “ideas venidas de occidente” que se deben evitar a toda costa, como si Marx fuera de Anhui o Lenin hubiera nacido en Henan…

    VA:F [1.9.22_1171]
    Vota
    Rating: 3.0/5 (1 vote cast)
    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

Trackbacks / Pings

Deja un comentario