Economía

10 años de la entrada de China en la OMC

Se acaban de cumplir 10 años de la entrada de China en la Organización del Comercio (OMC). Durante esta década las ventajas para China y para el resto del mundo de la adhesión del gigante asiático al organismo multilateral del comercio han sido muy importantes. En muchos casos se ha puesto de manifiesto que China ha sido la gran vencedora, al poder incrementar sustancialmente sus exportaciones al exterior y pasar en unas décadas de ser una economía basada en la agricultura a la primera productora mundial de automóviles. Por otra parte, los consumidores de todo el mundo han podido comprar productos más económicos y muchas empresas extranjeras comienzan a beneficiarse del incremento del consumo interno chino.

A raíz de la actual crisis económica mundial, muchos países han intentado mejorar sus balanzas comerciales, incrementando las exportaciones y disminuyendo las importaciones. La devaluación de la moneda ha sido un instrumento utilizado por algunos países durante la crisis para mejorar la competitividad, instrumento que puede ser peligroso, como pudimos aprender de la Gran Depresión de 1929. En mayor o menor medida, los países han intentado implementar medidas proteccionistas encaminadas a favorecer la producción propia y el consumo de productos nacionales. Todo esto nos podría llevar a una situación de guerras comerciales de las que todos saldríamos perdiendo. El papel de la OMC para evitarlas es fundamental.

En los últimos años, hemos asistido al posicionamiento de China como “fábrica del mundo”. El gigante asiático lo ha hecho gracias a unos costes muy reducidos, las economías de escala y la deslocalización de una parte importante de la producción que anteriormente se realizaba tanto en países avanzados como en país en vías de desarrollo. Pero el dilema sobre el futuro del comercio mundial no es si China seguirá siendo capaz de mantener esos bajos costes, si no si será capaz de incrementar el valor añadido de su producción y enfrentarse a una producción de alto contenido tecnológico sin la necesidad de importar el “know-how”. Si China consiguiese este reto pondría en un importante aprieto a muchas de las economías avanzadas, que tras sufrir duramente con la actual crisis han puesto todos sus esfuerzos y esperanzas en el cambio de modelo hacia unas economías basadas en la innovación, el conocimiento y el capital humano de alta cualificación.

Desde un punto de vista práctico, estos años le han servido a China para reforzar su conocimiento del complejo sistema organizativo de la OMC. Donde mejor se puede ver este aprendizaje es en los distintos casos de “diferencias” o denuncias contra China, interpuestos ante el Órgano de Solución de Diferencias de la OMC, la institución encargada de resolver los conflictos entre los países miembros.

El primer caso de “diferencias” comerciales contra China fue presentado por Estados Unidos en el año 2004. Se trató de un conflicto en torno al impuesto de valor añadido aplicable a los circuitos integrados, pero el caso acabó solucionándose gracias a un acuerdo entre las dos partes. El último conflicto en la OMC con Pekín, en septiembre de 2011, fue también presentado por EE.UU., en este caso para denunciar las prácticas antidumping y compensatorias sobre los productos de pollo de engorde procedentes de Estados Unidos. En total se han presentado 23 casos contra China desde su adhesión, más de la mitad de ellos protagonizados por Estados Unidos (12), seguido de la Unión Europea (5) y otros países como México, Canadá y Guatemala.

En la mayoría de los casos, China ha perdido esos litigios o ha llegado a acuerdos para evitar una decisión contraria a sus intereses. Algunos de estos casos fueron de gran importancia debido al tema sobre el que se producía la disputa. Así, en 2007, en una disputa sobre la protección y defensa de los derechos de propiedad intelectual, el panel de resolución de diferencias de la OMC concluyó que la legislación de copyright y medidas aduaneras de China al respecto no eran acordes con los acuerdos de la OMC. En 2010, China aprobó la Ley de Derechos de Autor, que pretende implementar las recomendaciones de la institución internacional a la que se unió hace diez años.

En 2009 se produjo otro caso muy relevante. De nuevo Estados Unidos alegó que China incumplía con las normas de la OMC debido a sus restricciones a la exportación de ciertas materias primas como el manganeso o la bauxita. Según el demandante, el país asiático aplicaba medidas para evitar la exportación de ciertos inputs necesarios para la fabricación de algunos productos tecnológicos con el fin de generar escasez y propiciar de esta forma el alza de los precios y mejorar la competitividad de las empresas domésticas. China alegó en su defensa aspectos tales como la conservación y protección de los recursos naturales o la protección de la salud de sus ciudadanos. Pero el Órgano de Solución de Diferencias estableció la ilegalidad de las medidas impuestas por China y desestimó sus alegaciones por no quedar probadas, ya que la producción destinada al consumo interno no sufrió ningún tipo de medidas restrictivas.

Es muy probable que en los próximo meses asistamos por un lado a un incremento de medidas proteccionistas y por otra al aumento de acuerdos bilaterales en detrimento de la profundización de los acuerdos multilaterales. Para evitar esta situación sería conveniente que se profundizara en la reforma del sistema de comercio internacional a través de medidas cuyo fin sea la reducción de los múltiples obstáculos al comercio. En definitiva, avanzar en los acuerdos de la inacabada Ronda de Doha.

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Acerca de Amadeo Navarro Zapata

Amadeo Navarro Zapata es consultor, profesor y analista especializado en la economía china. Máster en Análisis Económico por la Universidad Rey Juan Carlos, Licenciado en Estudios de Asia Oriental y Ciencias Empresariales, cursó estudios en la Haas School of Business de la Universidad de California. Ha trabajado en empresas como American Express y ha publicado diversos artículos y documentos de trabajo, entre los que destaca "Cómo Fomentar la Inversión Asiática en España" (escrito junto con Ana María Goy Yamamoto). [Más artículos de Amadeo Navarro Zapata en ZaiChina]

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