América Latina y China, Lo último

La construcción de Argenchina

Entre los 80 empresarios que acompañan en su visita a Argentina al ministro de Comercio, Chen Deming, se encuentra un representante de Shaanxi Coal and Chemical Industy Group, la empresa que planea la construcción de una planta de urea en Tierra del Fuego, la ciudad más austral del planeta. Esta inversión fue anunciada con alegría en febrero por la ministra de producción industrial argentina, Débora Giorgi, cuando ella y el canciller Timerman tuvieron su primer encuentro con el ministro Chen en Pekín. Esta empresa, que en Argentina se llamará Tierra del Fuego Energía y Química, aportaría 1.000 millones de dólares y daría trabajo a unas 1.000 personas. Construría, además de la planta, su propio puerto.

A una velocidad a la que los latinoamericanos aún nos costará acostumbrarnos, en marzo ya se encontraba viajando hacia las antípodas el buque Da Zhong, repleto de material necesario para empezar a trabajar. En abril, una delegación encabezada por el gobernador de Shaanxi, Zhao Zhengyong, llegó a Tierra del Fuego para una inauguración simbólica de la planta, junto con el nuevo embajador en Argentina Yin Henming y la gobernadora Fabiana Ríos. Luego, el gobernador Zhao viajó a Buenos Aires a reunirse con la ministra Giorgi y el jefe de gabinete Aníbal Fernández. Para ese entonces el Da Zhong ya se encontraba en Tierra del Fuego hacía más de una semana y no lograba el permiso para desembarcar. Traía de todo, hasta cemento y clavos, algo que para la actual política económica argentina es inaceptable porque en el afán del gobierno por mantener un superávit comercial global, no se está permitiendo importar productos que puedan ser fabricados en el país. El Da Zhong pasó 32 días sin poder descargar y el pasado 9 de mayo, dos días antes de la llegada del ministro Chen, fue llevado al puerto chileno de Punta Arenas, donde actualmente se descarga todo el material, ya que el buque perteneciente a la naviera china COCSO, cuya central para la región se encuentra en el Puerto de Montevideo, debe cargar material en Brasil.

El ministro Chen se reunió el jueves por la mañana con la ministra Giorgi, el canciller Timerman y la Presidenta Cristina Fernández. Por la tarde asistió al encuentro preparado en el hotel Sheraton por la Cámara de Comercio Argentino China y la cada vez más influyente CARSECH, que reúne a la mayoría de los 4.500 supermercados chinos del país. En sus manifestaciones a la prensa, Chen no hizo referencias al problema con el Da Zhong. Dijo que el intercambio comercial entre ambos países está creciendo (China es el segundo socio comercial de Argentina y el principal inversor extranjero), que sus economías son complementarias y que las dificultades que este proceso genere serán resueltas a través del diálogo.

Por ahora gran parte de los productos chinos no están pudiendo entrar en Argentina y si bien China había asegurado que volvería a adquirir aceite de soja argentino, aún no lo ha hecho. Quizás lo más interesante que dijo Chen es que China seguirá haciendo esfuerzos para eliminar la mediación de las multinacionales en el comercio entre ambos países. Como explicamos en un artículo anterior, la empresa estadounidense Cargill ha sido la primera beneficiada en el comercio entre ambas naciones (también otras multinacionales como Bunge, ADM y Dreyfus). China necesita quitarse de en medio a las multinacionales de granos no sólo para obtener mayores ganancias, sino principalmente para ir minando el poder de decisión en la formación de precios que tienen estas poderosísimas corporaciones, ya que la inflación producida por el alza de los alimentos es el mayor riesgo para la estabilidad de la segunda economía mundial. De hecho, un especialista argentino sugirió que la demora en reanudar las compras de aceite de soja no se debe a retaliaciones sino a que China (que actualmente cuenta con importante stock) estaría buscando bajar el precio internacional.

El jueves Chen viajó a El Calafate, una pequeña ciudad diseñada por el matrimonio Kirchner para el turismo internacional de primer nivel. El Calafate es la puerta de entrada al Parque Nacional Los Glaciares, al sur del país, a pocos kilómetros de Tierra del Fuego, en la provincia de Santa Cruz. Hace poco tuve el inmenso placer de conocer la zona. Cuando le pregunté a la dueña de la posada dónde queda el hotel boutique de la Presidenta, su lacónica respuesta fue: “tiene muchos”. Según el dueño de un taller mecánico, “todo” en la provincia de Santa Cruz pertenece a “los Kirchner” (el exgobernador, expresidente y marido de la Presidenta falleció el año pasado) a través de testaferros. Santa Cruz es la principal provincia petrolera del país y con las inversiones realizadas el año pasado, China maneja gran parte del negocio petrolero de Argentina.

Durante los primeros días de mayo los productores del campo y el gobierno (la soja es la sangre que mantiene vivos a ambos) esperaban con ansias la llegada del ministro de comercio chino. Sin embargo, este sábado apenas se le mencionó en los medios de comunicación. Y es que justo el día en que Chen llegó a Buenos Aires estalló la peor disputa comercial del siglo con Brasil, el principal socio comercial de Argentina (China es, a su vez, el principal socio comercial de Brasil). Por los mismos motivos que complican la relación con China: las trabas a las importaciones.

Más

► Lee el resto de artículos escritos por Yuri Doudchitzky sobre las relaciones entre China y América Latina.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.0/5 (1 vote cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 2 votes)
La construcción de Argenchina, 4.0 out of 5 based on 1 rating
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentarios Cerrados

Los comentarios están cerrados. No podrás dejar un comentario en esta entrada.