América Latina y China, Lo último

China se muda a México

La fórmula era sencilla: capitales estadounidenses por un lado y mano de obra y recursos asiáticos por el otro. La experiencia ya había resultado con éxito en Japón, Taiwan y Corea del Sur. Sangre, sudor y lágrimas de 200 millones de inmigrantes internos y la contaminación y disminución de gran parte de sus tierras y fuentes acuíferas es parte del costo que pagó China para convertirse en la segunda economía del planeta. Ni Mao Zedong podía negarse a salir de la miseria y recorrer este camino. Luego vinieron también los capitales europeos y los vecinos del este. Para fines del siglo XX China ya se estaba convirtiendo en la fábrica del mundo, lo que se oficializó con la entrada en 2001 a la Organización Mundial del Comercio. En la década siguiente China no hizo más que escalar posiciones hasta superar en valor total a Alemania y Japón.

Pero la crisis occidental de 2008 prendió la señal de alarma. China tomó el timón de la economía global con una acertada política de incentivo a la producción y el consumo, pero quedó claro que jugar todas las fichas al rubro exportación era peligroso. Y en el 2009 brotaron serios conflictos laborales, incluida una ola de suicidios.

Los líderes del Partido llegaron a la conclusión de que había que largar el acelerador. Ya no más la fábrica del mundo. Ahora China busca un nuevo camino: el del consumo interno y la especialización en las exportaciones. Esto es lo que sugieren los discursos de sus máximos dirigentes y lo que está expresado en los objetivos del próximo plan quinquenal. Pero también hay otra bifurcación: debido a su gran solidez financiera, China puede hacer ahora lo que las potencias occidentales hicieron estas últimas décadas en China: explotar los recursos naturales y la mano de obra de otros. Y usufructuar los beneficios.

Y uno de esos otros será México. Según un reciente artículo del Financial Post, el ministro de Economía de México sostiene que los salarios en la industria mexicana son sólo un 14% más altos que en China (cuando en 2002 la diferencia era del 240%). Sumado a los elevados costos de traslado -por el alza del precio del petróleo- y al NAFTA (Tratado de Libre Comercio de Norteamérica), para esta región del mundo ya está resultando mejor producir en México que en China. Poco antes de la crisis del 2008, el precio del petróleo trepó a 140 dólares el barril y ya algunas fábricas de Estados Unidos y Canadá que operaban en China empezaron a desmantelar para mudarse a México. Ahora, hasta las fábricas chinas quieren seguir ese camino.

Cuando en 1994 se firmó el tratado entre los tres países del Norte (aunque culturalmente México pertenece a Centroamérica, geográficamente está dentro de Norteamérica), México soñaba con que era la panacea. En ese momento el país se encontraba en recesión y con una altísima tasa de desempleo. Cientos de empresas norteamericanas se instalaron en la frontera mexicana y se difundió por el mundo el concepto “maquiladoras”. Es decir: México pone la mano de obra barata y absorbe los costos ambientales. Estados Unidos pone la inversión y se lleva los productos para vender con mayor margen en su país y el resto de América (cualquier semejanza con China es pura coincidencia).

Decenas de miles de mexicanos buscaron salir de la pobreza extrema y fueron a buscar trabajo en Tijuana, Ciudad Juarez y Nogales. Sin embargo, en los años 90, con el precio del petróleo deprimido, resultó tan barato producir en China que pronto muchas de esas fábricas prefirieron mudarse a miles de kilómetros de distancia, dejando a estas ciudades limítrofes con hordas de desempleados.

Esta nueva realidad fue aprovechada por los carteles del narcotráfico que venían siendo expulsados de Colombia. El poder del narcotráfico en el norte de México creció tanto que el Presidente Calderón decidió declarar la guerra, movilizando al Ejército. En cuatro años, esta guerra sumó unos 34.000 cadáveres. La inseguridad es la única traba para que muchas empresas decidan regresar o instalarse por primera vez. Pero así como la competencia china llevó a México a esta situación de suma gravedad institucional, el nuevo rumbo que toma China tal vez salve a México de una guerra en la que hasta ahora no vislumbra el triunfo.

Según la consultora AlixPartners:

“México ha superado a China como el país más barato del mundo para las empresas que buscan fabricar productos para el mercado estadounidense. India ocupa el segundo lugar, seguido por China y luego Brasil. De hecho, México se ha vuelto tan barato que incluso las empresas chinas se están moviendo ahí para aprovechar las ventajas comerciales que vienen de la proximidad geográfica”.

Las primeras empresas chinas se instalaron en México a principios de siglo. Hacia el 2005 había una veintena de empresas dedicadas a telefonía celular, televisores, textiles y fabricación de automóviles. Las inversiones eran relativamente pequeñas hasta que en los últimos años tres grandes fabricantes de autos de China (First Automotive Works, Geely y Changan Automotive Group) decidieron instalarse en México para vender autos a EEUU. Geely, con una inversión de 270 millones de dólares, espera vender 300.000 vehículos por año. Y Changan se propone vender 50.000.

Creciendo a un nivel del 4% anual, con un gran flujo de inversiones chinas y norteamericanas y cuarenta tratados comerciales ya firmados, México está empezando a conseguir la meta propuesta un par de décadas atrás: la de convertirse en un polo industrial internacional. China se lo impidió antes y China se lo permite ahora. Será tal vez por eso que acepta sin quejas –y hasta con alegría- una relación comercial en la que el año pasado importó 32.000 millones de dólares de China y exportó menos de 2.000 millones.

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  1. Si latinoamerica no tuviera tanta inseguridad, hasta con corrupción podriamos crecer a pasos agigantados.

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  2. fernando lujan

    No se si reir o llorar, muchos pros pero demaciados contras. Si bien estaria muy interesante investigar y relacionar esto con la dependencia del norte de Mexico contra el sur de Mexico. En base a lo que se ve y se siente aqui y debido a la posición geografica, pareceria terminaria siendo como el este de China. Existe el mismo factor cultural de sentimiento de division de varios paises en Mexico, similar a lo que pasa en China. Si bien aver que pasa, una diferencia de cultura muy grande a la China, sinceramente no creo que se valla a dejar que pase tan facil, aqui ya existe lo mismo de huelgas a salarios fijos, aqui si hay “derecho a manifestarse” etc, imposible que sea manejada al igual que China, y creo yo que debemos de fijarnos en la experiencia que dejo a China, mas que lo economico, los daños ecologicos.

    Exelente zaichina!在中国! estaria muy bien compartir archivos de informacion sobre China..

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  3. Luis Armas Bravo

    Sólo una aclaración, México geográficamente SI pertenece al macizo continental de Norteamérica, y no lo digo yo lo dicen los científicos de la geografía y además es obvio, vea un mapa y confirmará lo que señalo…Es un concepto por ignorancia Europeo y en España, América sólo son los Estados Unidos de Norteamérica, los demás son Sudamérica, por favor lean, y certifiquen. Lo digo en buen plan, no es recriminación…Saludos me gustan mucho sus artículo, el de la Nao de China está genial…

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