Democracia, Política

Las manifestaciones en Egipto vistas desde China

Las manifestaciones en Egipto han copado portadas y telediarios durante la última semana en todo el mundo. Desde China, varios expertos e incluso algunos medios chinos han hecho comparaciones con la situación en la que se encuentra el gigante asiático. Básicamente, la pregunta es casi siempre la misma: “¿Podría pasar algo parecido en China?”.

Hu Jintao y Hosni Mubarak, a finales de 2006 en Pekín.
Hu Jintao y Hosni Mubarak, a finales de 2006 en Pekín.

Algunos de los motivos que han llevado a los egipcios a las calles han sido la corrupción de sus gobernantes, la inflación y la falta de oportunidades para los más jóvenes. A pesar de que en China la corrupción es considerada como uno de los problemas más importantes del país y la inflación ha estado en unas cifras parecidas a las del país africano, lo cierto es que creciendo al 10% es difícil que puedan surgir movimientos contra el gobierno chino. El Partido Comunista de China tiene su única legitimidad real en los resultados económicos, y, a pesar de las desigualdades en el país, lo cierto es que está haciendo bastante bien los deberes.

A los números económicos se une la percepción de mejora que sienten la mayoría de ciudadanos chinos. Por la información que está circulando desde Egipto, el país africano parecía estancado en su camino para convertirse en un país desarrollado. China continúa mejorando sus infraestructuras, se ha convertido en la segunda economía del mundo, cada vez más gente cuenta con un seguro médico y la renta per cápita no deja de subir. Con muchos problemas y desigualdades, China lleva treinta años saliendo del pozo.

De todos los problemas compartidos por Egipto y China, y aunque obviamente hay diferencias importantes, el más claro me parece el de la precariedad laboral de sus jóvenes (junto con las carencias democráticas de su gobierno, claro está). En El Cairo las tasas de paro en los menores de 30 años estaban por las nubes. Se trataba, además, de jóvenes con estudios universitarios que habían visto frustradas sus aspiraciones por convertirse en clase media. En China también está pasando algo parecido: licenciados que tienen sueldos mediocres y que trabajan en puestos que no son acordes con sus estudios. Esto está creando una frustración personal y social muy importante entre los jóvenes, que ven como el sueño chino se les está escapando de las manos. Las desigualdades del país y la corrupción añaden todavía más leña al fuego. [Más sobre los jóvenes chinos en Dosmilyuanismo y La Tribu de Hormigas]

Aún así, en la actualidad son pocos los que se imaginan una cosa parecida a la que está pasando en Egipto. Si la economía fuera mal estaríamos hablando de otra cosa, pero el éxito económico es la mayor garantía con la que cuenta el Partido.

De todos modos, ningún futurólogo pudo anticipar las recientes revueltas en Túnez y Egipto, que han cogido a todos los expertos por sorpresa. Las explicaciones han venido siempre a posteriori, cuando miles de personas ya se estaban quejando en el centro de El Cairo. De la misma forma, nadie había previsto las manifestaciones de 1989 en Pekín.

Censura

Las menciones que se han hecho a China en los medios tradicionales han sido casi todas en relación a la censura en el Weibo de Sina (el famoso servicio de micro-blogs parecido a twitter) de la palabra Egipto (埃及). Este bloqueo, que empezó al menos el 31 de enero, todavía continúa vigente el 8 de febrero. La búsqueda utilizando esa palabra trae como respuesta el siguiente mensaje:

De acuerdo con la legislación y políticas legales, los resultados de la búsqueda no se muestran.

Aunque no incluyen ninguna explicación, otros servicios de weibo como el de QQ y el de Netease tampoco ofrecen resultados cuando se introduce la palabra Egipto.

Por otro lado, la palabra se puede buscar utilizando Baidu o cualquier otro buscador y se puede llegar a informaciones en chino sobre las revueltas en Egipto sin ningún problema. En esta ocasión, el gobierno ha optado por cortar las conversaciones en las redes sociales (una buena muestra de su creciente influencia en China) mientras que ha dejado a los medios seguir escribiendo sobre el tema aunque sin darle demasiada relevancia en las páginas principales de los periódicos o portales de Internet.

Además de todo esto, las manifestaciones en Egipto han coincidido con el Año Nuevo Chino, por lo que la mayoría de la gente ha estado más preocupada por ver a su familia, preparar una buena cena en casa y ver la Gala del Festival de Primavera, que como todos los años está dando mucho de que hablar en Internet. Además, debido a su cercanía, en los últimos días en las secciones de internacional de la prensa china se le está dando mucha más importancia a las tensiones entre Camboya y Tailandia.

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5 Comments

  1. Rafael Caro

    Coincido en todos los puntos de la argumentación, y estoy completamente de acuerdo en la conclusión de que el gobierno chino no ha de temer por ahora una reacción social similar a la del mundo árabe. Es más, creo que hay tres factores más, junto a los citados en el post, que abundan en una estabilidad a corto y medio plazo de la sociedad china:
    - Complejidad de la estructura social. La masa social de la población china y la enorme variedad de sus componentes harían, en mi opinión, muy difícil una reacción con la unanimidad y la contundencia que se ha visto en Túnez, Egipto y demás países de la región. Frente a las frustraciones de los jóvenes, hay otros muchos sectores, especialmente los lobbies, que están prosperando en la situación actual. Y sobre todo, cerca del 60% de la población sigue siendo campesina, una mayoría abrumadora prácticamente aislada de la política y sin cauces directos para expresar efectivamente sus reivindicaciones (tómese el ejemplo de las expropiaciones).
    - Nacionalismo. El PCCh no ha sabido sólo identificarse unívocamente con el Gobierno, sino también con la propia noción de China, de la sinidad. Desde la caída del imperio la ROC y la RPC se han servido del nacionalismo para la seducción emocional de la población. Junto a los movimientos de jóvenes disconformes existen igualmente movimientos, en ocasiones bastante virulentos, capaces de justificar cualquier acción en pro de la fortaleza del país, frente a cualquier tipo de crítica interna o externa.
    - Tradición de gobierno. Sé que el recurso culturalista es arriesgado, pero desde los primeros clásicos literarios la legitimidad del gobernante se ha sustentado en el bienestar de la población. Los actuales líderes chinos, sobre todo los de la cuarta generación, son especialmente sensibles a la preservación de la gobernabilidad, o dicho en clave china, "armonía socio-política", lo que le llevará, como le está llevando, a adoptar medidas de prevención ante posibles levantamientos (recuérdese cómo se gestionaron las protestas laborales en el sur este verano).
    Con todo, si bien creo que una revuelta a la egipcia en China es prácticamente impensable, creo que debería prestarse atención a una posible reedición de la primavera del 89 a medio plazo, sin consecuencias críticas para el gobierno, pero sí con un importante daño a su legitimidad entre la población urbana.

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  2. AJC

    Estoy en Beijing ahora y la verdad me esperaba algo mas duro en cuanto a censura. Quiza en Chino si lo hagan pero todas las cadenas internacionales CNN,BBC y otras que operan aqui tb tienen la misma programacion que hay en Europa por ejemplo. Supongo que el hecho de que el idioma sea ingles le "quita" de la preocupacion a los de aqui :)
    Muy buena la info y toda la web, ya de paso

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