Cultura, Traducciones

¿Unir distritos para proteger el viejo Pekín?

Manifestación contra el imperialismo estadounidense en  Congo. Pekín, 30 de noviembre de 1964
Manifestación contra el imperialismo estadounidense en Congo. Pekín, 30 de noviembre de 1964

La pasada semana, la ciudad de Pekín experimentó un importante cambio administrativo: los cuatro distritos que conforman el casco antiguo se convirtieron en dos, en un intento por unificar el centro de Pekín y reducir la pesada burocracia. La noticia ha sido ampliamente debatida en la capital china, sobre todo porque las reformas tocan una de las áreas con mayor patrimonio histórico de todo el país.

A continuación os traducimos un artículo publicado por Liu Zhijie en la revista Caixin, una de las publicaciones más atrevidas del país. En él se debate sobre el futuro de la ciudad y sobre todo por las consecuencias que esta reestructuración administrativa va a tener en la protección del viejo Pekín. ¿Servirá para proteger el caso antiguo de la ciudad o para acelerar su desaparación?

Junto con la traducción, incluimos unas fotos inéditas tomadas en la capital china entre 1964 y 1967. Las imágenes fueron tomadas por Pablo Doudchitzky, que por aquel entonces era profesor de español en la Universidad de Pekín, y nos han llegado gracias a su hijo Yuri, lector y colaborador de ZaiChina. Pincha en las fotos para hacerlas más grandes.

 

Taller de producción de alambre para transformadores de la Escuela Experimental Nº2, junio de 1965
Taller de producción de alambre para transformadores de la Escuela Experimental Nº2, junio de 1965

 


TRADUCCIÓN

Wang Jun: ¿Unir distritos para proteger el viejo Pekín?

CAIXIN (财新), artículo de Liu Zhijie (刘志洁), 05.07.10

No se pueden “utilizar más trucos” para proteger el viejo Pekín; hay que evitar que la unión de los antiguos distritos sirva para facilitar las demoliciones y las reformas urbanísticas.

El pasado 1 de julio, tras la aprobación por parte del Consejo de Estado, se eliminaron los antiguos nombres de los distritos de Xuanwu (宣武) y Chongwen (崇文). Xuanwu se ha fusionado con el distrito de Xicheng (西城), dando lugar lugar al distrito de Nuevo Xicheng (新西城), mientras que Chongwen se ha unido al distrito de Dongcheng (东城), lo que ha tenido como resultado el distrito de Nuevo Dongcheng (新东城). Se trata de un paso decisivo en el camino de Pekín hacia la construcción de una “ciudad mundial”.

Por “ciudad mundial” se entiende una forma sofisticada de ciudad internacional, el símbolo más elevado del nivel de internacionalización de una ciudad, que generalmente hace referencia a las urbes con mayor influencia mundial y que son capaces de reunir a más talentos y sedes de empresas. Es un lugar donde convergen las actividades internacionales, una ciudad de conferencias internacionales, un destino turístico internacional.

Según un informe publicado por la Red de Investigación sobre Ciudades del Mundo y Globalización de la Universidad de Loughborough, titulado “Informe valorativo sobre las ciudades del mundo del año 2008”, Pekín ha pasado a ser una ciudad mundial con categoría A+, junto con París, Hong Kong, Tokio, Shanghai, Singapur, Sydney, que avanzan al mismo ritmo, sólo por debajo de Nueva York y Londres, urbes que ocupan la categoría A++.

La parte histórica y cultural de Pekín está formada por Dongcheng, Xicheng, Chongwen y Xuanwen, cuatro distritos antiguos cuya extensión total ocupa 62,5 kilómetros cuadrados, el 5,76% de la superficie total planificada por Pekín. A fecha de 2003, en Pekín sólo quedaban apenas 15 kilómetros cuadrados de espacios históricos bien conservados, y en Dongcheng, el centro histórico de la ciudad, la presión del tráfico y del medio ambiente es cada vez mayor, debido a que dicho distrito ha asumido demasiadas funciones urbanas.

¿Qué efectos tiene este reajuste del trazado de los antiguos distritos de la municipalidad de Pekín sobre la protección de la totalidad del casco viejo de la capital? En el proceso de construcción de una “ciudad mundial”, ¿cómo se puede proteger de manera eficaz el viejo Pekín?

Según Wang Jun (王军), veterano periodista de la agencia de noticias Xinhua que ha investigado la protección de Pekín y ha llevado a cabo una larga cobertura informativa sobre dicho tema, el último reajuste de la división de los distritos ofrece nuevas oportunidades para la preservación del “viejo Pekín” y favorece la unificación de los planes globales y a la protección del casco antiguo de la ciudad. Sin embargo, esa mentalidad irracional de “reformar el viejo Pekín” podría traer más daño si no se abandona.

En su opinión, durante mucho tiempo ha habido una falta de coordinación en la construcción y la protección de los cuatro antiguos distritos de Pekín, afectados por la división administrativa de la ciudad, y el impulso masivo de las obras de remodelación de los antiguos distritos de Pekín y el desmembramiento al que se ve sometida una zona, el viejo Pekín, que es “el mayor proyecto de ingeniería por separado hecho por el hombre sobre la faz de la tierra”, ha provocado una serie de problemas globales que hacen que tanto el viejo como el nuevo Pekín salgan perdiendo.

Ya en 2005, el “Plan General para la Ciudad de Pekín 2004-2020” (“北京城市总体规划2004-2020年”, en lo sucesivo, “el Plan”) ratificado por el Consejo de Estado, indicó que hay que “eliminar los límites administrativos del casco viejo de la ciudad, ajustar los mecanismos de gestión administrativa que no se corresponden con la protección del legado histórico y cultural de la ciudad, y definir los deberes y las obligaciones de los departamentos administrativos competentes de los gobiernos a todos los niveles y del ayuntamiento en lo que a la preservación de dicho legado se refiere”.

El Plan también señala expresamente que Pekín debe “cambiar gradualmente su actual marco espacial unicéntrico, reforzando la construcción de una nueva ciudad en las zonas periféricas e integrando el centro con la nueva ciudad, y construir una estructura espacial con múltiples estadios bien definidos”. Sin embargo, a juzgar por cómo se ha puesto en práctica en los últimos cinco años este plan, la destrucción y la reconstrucción del casco antiguo de Pekín parecen no tener fin.

Wang Jun ha apuntado que los cuatro distritos quieren obtener logros en su desarrollo urbanístico: el distrito de Dongcheng espera hacer que Wangfujing (王府井) pase a ser un distrito comercial central, y Xicheng aspira a construir una calle financiera, mientras que el distrito de Chongwen construirá una nueva zona de comercio mundial, y el de Xuanwu establecerá avenidas de medios de comunicación. “Las cuatro zonas se desarrollan de forma independiente y a la misma velocidad, y los derribos y las construcciones a escala masiva han dañado muy seriamente la parte antigua de la ciudad.”

Niños en una escuela de Tianjin, año 1966
Niños en una escuela de Tianjin, año 1966

Lo más grave es que en ese proceso de remodelación masiva, el núcleo de Pekín se está convirtiendo poco a poco en una zona de oficinas concentradas, que obligan al ingente número de población trabajadora a irse a vivir a las afueras de la ciudad después del trabajo. Esto ha ocasionado dos problemas: por un lado, el tráfico en el centro de la ciudad ha aumentado mucho en las horas punta, al inicio y al final de la jornada laboral; por otro, grandes zonas residenciales como Tongzhou Xincheng (通州新城), Wangjing (望京), Huilongguan (回龙观) o Tiantongyuan (天通苑) se han convertido en “ciudades dormitorio”.Wang ha señalado que, si comparamos Pekín con el cuerpo de una persona, podríamos decir que la capital china tiene una grave enfermedad cardíaca. Ya hace tiempo que muchos estudiosos han manifestado que había que fusionar los cuatro distritos para facilitar el plan de unificación del casco antiguo de Pekín y su protección global. Esta reestructuración de la delimitación urbanística, por la que cuatro distritos han pasado a ser dos, vendría a ser un avance gradual en la protección de la ciudad antigua.

“Sería más razonable hacer de los cuatro distritos una única zona”, piensa Wang. Esto supondría un descenso de la cantidad de edificios construidos en la parte antigua de Pekín y el desplazamiento del foco de construcción a las nuevas zonas. Está claro que esto no es muy práctico: a día de hoy, este plan de reajuste todavía dista mucho de ser ideal, aunque es “un paso importante hacia un plan de unificación”.

A juicio del periodista, las claves del desarrollo de Pekín se encuentran en “la protección global de la ciudad antigua, el foco de desarrollo en la ciudad nueva y el reajuste de la estructura económica”. Sin embargo, esta vez los funcionarios han hecho hincapié en cuatro grandes ventajas de esta unión, la tercera de las cuales sigue siendo el hecho de que “tras el reajuste de la delimitación de los distritos, se podrán concentrar las fuerzas en agilizar la remodelación del casco antiguo y aumentar el grado de protección de la ciudad histórica”. Wang Jun piensa que este planteamiento no es del todo apropiado.

Es obvio que “agilizar la remodelación de la ciudad antigua” significa destruir para volver a construir, así que ¿cómo se puede conservar la ciudad histórica partiendo de semejante base? Por el contrario, si nos esforzamos por preservar el casco viejo, ¿para qué concentrar las energías en “agilizar la remodelación de la ciudad antigua”? Esta formulación difícilmente puede dar una explicación satisfactoria del problema, y además se contradice a sí misma.

Wang exclama con tristeza que la actual parte antigua de Pekín tiene una superficie cada vez menor, y que las reformas llevadas a cabo en los últimos 20 años han generado una serie de problemas que van mucho más allá del ámbito de la protección del legado histórico y cultural. Muchas de las obras de remodelación han aumentado los costes operativos de la ciudad y han ocasionado “enfermedades propias de ciudades unicéntricas”, como pueden ser mayores atascos, contaminación medioambiental o un incremento exacerbado de los precios de la vivienda.

Wang recomienda que, tras este reajuste administrativo, se aprovechen las lecciones de las anteriores obras de remodelación llevadas a cabo en la parte antigua de la ciudad para evitar que los problemas se agraven, porque “no se puede dejar que el Plan vuelva a convertirse en papel mojado”. Este periodista opina que “no se pueden utilizar más trucos” para proteger el viejo Pekín, y que hay que evitar que la unión de los antiguos distritos sirva para “facilitar las demoliciones y las reformas urbanísticas”.


 

• Algunos de los comentarios al artículo:

Usuario “prewater” (05.07.10):

¡Al hablar de “preservación” no hay que olvidar una palabra: “desarrollo”!

      Usuario “guerrero de vanguardia antijaponés” (抗日先锋战士) (05.07.10):

Has dado en el clavo. Este plan de evacuación de algunos distritos que acaban de lanzar es una variante de demolición. Lo que quieren es llevar a cabo nuevos derribos saltándose las leyes y las políticas. Los deseos de estos funcionarios corruptos no tienen límites.

      Usuario anónimo (05.07.10):

Todavía no ha dado tiempo a terminar las obras en Dashanlan (大栅栏) ni en el distrito comercial central, y ya quieren unir los distritos…

      Usuario anónimo (05.07.10):

La cultura histórica debería ser una cultura sofisticada, en vez de poner al descubierto el retraso y la fealdad de la sociedad. El núcleo real de Pekín ya se ha convertido en un pueblo dentro de una ciudad y en una zona marginal. A causa de las viviendas obsoletas, el nivel de vida en estas zonas sigue siendo el que había durante la dinastía Qing. Los pekineses mantienen su hukou pero no residen aquí, sino que alquilan sus pisos, independientemente de si son suyos o si son públicos, a trabajadores de los niveles más bajos o a personas miserables, lo que ha hecho que la cultura tradicional de Pekín desaparezca. Las zonas históricas protegidas (lo que vendría a ser la zona central) son lugares atrasados y sucios que en el peor de los casos se pueden calificar de zonas marginales. Bravo por las obras de derribo y construcción del Gobierno: aunque derribar un edificio no puede hacer que la cultura se convierta en escombros, la idea de algunas personas con intenciones ocultas de que la protección es en realidad destrucción es como ver a lo lejos un anciano centenario sin familia viviendo sin comida ni alimento y decir “no lo toques, déjale en paz”. ¡Qué ideas más raras…!

      Usuario anónimo (05.07.10):

Anda que no habrá habido oportunidades en estos cinco años, desde que se propuso este plan en 2005, hasta que se ha puesto en práctica ahora… ¿Tanto le cuesta al Gobierno hacer gestiones?

      Usuario “Yi Meng” (沂蒙):

Parece que lo que quieren es buscar un bonita razón para seguir tirando casas. Para algunos todo consiste en demoler, planificar y volver a demoler sin parar.

 

Fuente

► Caixin: 王军:“城区合并”保护老北京?

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