Educación, Sociedad, Traducciones

Una educación sin corazón

Dentro de las críticas que se le hacen al sistema de educación chino, una de las más extendidas es su despreocupación por los valores, la ética y el humanismo. Muchos consideran que la obsesión por preparar un sólo examen, el gaokao, es un error que está minando la creatividad, la capacidad de análisis y el libre pensamiento de los alumnos.

A esto hay que añadir la enorme presión que sufren los estudiantes, con clases sábados y domingos y sesiones maratonianas desde los 15 años. Coincidiendo con el gaokao, tres adolescentes se han suicidado en los últimos días.

A continuación traducimos un artículo (y los comentarios de los internautas) del poeta Yu Jian, donde aborda todos estos temas con crudeza y sin ambigüedades. Una crítica muy dura al rol del gaokao en la sociedad china, a sus profesores, a los gobernantes y a todo el sistema.

 

TRADUCCIÓN

Una educación sin corazón

Escrito por Yu Jiang (于坚). Publicado en el Nanfang Zhoumo

Educar para el último examen. Ésta se ha convertido casi en la principal función de la educación.

Según mis conocimientos, todos los estudiantes de último año de instituto ya han terminado sus clases normales y han entrado en la intensa batalla de preparar el gaokao. Los padres les acompañan íntimamente, mientras aquellas materias que no tienen relación con este examen, como la poesía, la música, el baile, el arte, la estética, la filosofía, la ética, etc… han quedado totalmente olvidadas y se ha decidido firmemente no estudiarlas. En consecuencia, la habilidad para hacer exámenes se ha convertido en el conocimiento más alto de la educación, en el único conocimiento.

Creo que este tipo de situación sólo se da en China. De hecho, desde el momento en el que un estudiante entra en la escuela, lo hace para preparar el gaokao; el objetivo de todas las clases es una sóla asignatura, el último examen. Normalmente, en las clases los profesores suelen informar a sus estudiantes de los contenidos que no entran en el examen, pasando las páginas y no estudiándolos. Por ejemplo, en la asignatura de historia, el examen se centra sobre todo en las circunstancias políticas y económicas, con lo que los aspectos humanísticos se pueden ignorar.

Un día, fui a llevar a mi hijo a la escuela. Llovía y el suelo estaba resbalizado. Nada más llegar a la puerta del colegio, sonó la sirena del examen, con lo que los estudiantes echaron a correr para luchar por ser los primeros en llegar. Mientras tanto, una niña resbaló y se cayó al suelo. Ni uno solo de sus compañeros fue a ayudarla; todos esperaban frente a la sirena peleando por entrar a clase. La niña tuvo que luchar sola para levantarse del suelo. Los estudiantes piensan que esto es normal: el examen está por encima de todo.

Esto me dejó enormemente sorprendido. Si el resultado de la educación es dar la espalda a aquellos compañeros que han caído y hacer desaparecer la empatía de los niños, esta es entonces una educación que da demasiado miedo. Mencio dijo: “Todo el mundo siente pena y simpatía por los sentimientos de los demás. La razón por la que esto es así es porque, si una persona ve hoy que un niño cae de repente en un pozo, inevitablemente se produce psicológicamente un sentimiento de sorpresa y compasión. Esto no es porque esa persona quiera tener una relación ventajasa con los padres de este niño; ni porque quiera obtener reputación entre amigos y vecinos; ese miedo y simpatía tampoco se produce porque le disgusten los llantos del niño. Por todo esto, aquel que no siente compasión, sencillamente no es un hombre”. Por lo tanto, que la educación tenga como único objetivo un examen, una educación sin corazón, se puede decir que es también una educación inhumana.

El objetivo de la educación en los tiemos modernos es formar personas nuevas. Personas nuevas quiere decir que se diferencien del modelo de las viejas personas que se han quedado desfasadas. Pero esta idea de “modelar” (塑造) no puede romper con la tradición. No importa qué tipo de modelo educativo, lo cierto es que la vida diaria tiene una influencia imperceptible. Cuando el gran maestro Confucio decía “enseñar a los estudiantes según sus habilidades”, no se refería a hacerles exámenes de acuerdo a unos libros de texto. Se refería a cultivar los distintos talentos de los estudiantes. Esto se parece a la medicina china, hay que prescribir la medicina adecuada a cada paciente. ¡Es complicado! El hombre nuevo se parece a Lei Feng, necesita poner en práctica cosas concretas, es a través de un largo camino y de mucho tiempo como el talento puede salir a la superficie. Es algo que es muy difícil de conseguir de forma instantánea. Sin embargo, la educación es principalmente hoy una tarea política, preocupada por los logros políticos y los salarios, buscando resultados en un período muy corto de tiempo; sólo hay una forma stándar de medir al hombre nuevo: las notas en un examen que son las encargadas de juzgar sus cualidades.

La educación se ha convertido en unas Olimpiadas donde se entrena a los estudiantes a ser atletas de exámenes. Si ayudas a esa chica a levantarse, perderás tiempo para llegar al examen, de tal forma que no recibirás una buena nota y no podrás de ninguna forma ser un hombre nuevo. Así, las escuelas diferencian entre estudiantes débiles y estudiantes excelentes, no de acuerdo a los valores morales, sino de acuerdo a una nota. En el pasado, los profesores acudían a casa de los padres para criticar o alabar la calidad del niño y sus actos; ahora acuden para discutir de las notas. Las altas puntuaciones en los exámenes se han convertido en el símbolo del “hombre nuevo del socialismo”. Ya incluso no importa si tiene moral, si cree realmente en el socialismo o si matiene su compasión por los demás. Las notas lo deciden todo. Con unas buenas puntuaciones, uno puede ser un hombre nuevo; aunque no sea una persona.

Los estudiantes también han comenzado a ser pragmáticos. Ya que lo único que importa son las notas, siguen las técnicas para hacer un buen examen. Ya no estudian para nada más, no tiene ningún otro sentido. La fuerza del conocimiento sólo se mide en relación a su utilidad en un examen. El conocimiento en sí mismo no es divertido, es tan sólo una respuesta gris y aburrida. Los estudiantes sólo saben enfrentarse a la opción de “A” o “B”, no importa por qué la respuesta sea una u otra, ya que esto no es importante: es sólo una respuesta. Esto nos ha llevado a una especie de corrupción moral escondida: los estudiantes no tienen ninguna iniciativa para estudiar, todo son respuestas de examen establecidas… ¿por qué deberían estudiar? Sólo hay que memorizar de acuerdo a las respuestas. Incluso si en los materiales escolares hay citas de Mencio, políticas correctas y una gran cantidad de instrucciones buenas y hermosas, la memorización se encarga poderosamente de eliminar cualquier rastro de empatía. El talento, aquello que no está en los libros, la creatividad, la sabiduría, la independencia de pensamiento… todo esto es igual a 0 puntos.

“El traje nuevo del emperador” ha penetrado en la educación: los estudiantes parecen aceptarla, pero se oponen a ella en silencio. Las respuestas al examen son una cosa, la realidad es otra; la mayoría de cosas de los libros de textos no se corresponden con el mundo exterior, no tienen ninguna relación con la vida. La educación deja así de ser algo serio. La forma en la que trates a una persona es la misma forma en la que ella te tratará. Un examen es un examen; comportarse como una persona es otra cosa. Dentro de este sistema educativo, si un estudiante quiere conservar su ingenio y su compasión, sólo puede depender de su talento innato e individual.

Lo que este tipo de educación consigue formar son finalmente enemigos latentes de la educación. Una vez que han pasado el examen, el conocimiento es abandonado como si fuera un zapato viejo. Además, lo más grave de todo es que la educación moderna no se parece a las escuelas tradicionales antiguas, donde el profesor se representaba a sí mismo. En la actualidad, el estilo privado del profesor y la conducta moral de los estudiantes están representadas totalmente por un examen nacional. ¡Aquel que consigue buenas notas es un buen profesor! La personalidad e integridad del profesor no es importante. Los profesores no tienen la obligación de preocuparse por la ética, sólo tienen que ocuparse de las notas.

Hay algunos profesores sin moral que no ponen mucho empeñó en sus clases. Éstos, después, ofrecen libros y materiales de examen secretos a cambio de dinero. Los estudiantes de hoy no respetan a sus profesores, les ven como tornillos insulsos y aburridos dentro de la maquinaria de exámenes del país. Los profesores no se preocupan de formar moralmente a sus alumnos, simplemente de sus notas. Es por esto que los profesores tampoco tienen ningún tipo de empatía por sus estudiantes. Si ayudas a un compañero, esto te llevará a obtener una mala nota en un examen, lo que te convierte en un mal estudiante. ¿Qué significa malo? Según el diccionario, aquel que comete errores. De hecho, no son los profesores ni los estudiantes los que cometen errores, sino que es el propio sistema el que lo hace de forma natural. Si no enseñas de esa forma, si no estudias como está estipulado, los profesores no obtienen ninguna recompensa, mientras que los alumnos no tienen escuela.

Como decía Han Yu, “se estudian cosas insignificantes, se abandonan las importantes”. La educación de hoy es contraria a la educación. No digo esto para asustar a la gente o de forma alarmista. Esta es una educación sin moral ni compasión. Los estudiantes de hoy no pueden decir que “sólo con que un profesor me haya enseñado algo un día, le consideraré para siempre como un padre”. Tras el gaokao, los estudiantes pasarán a formar parte de la sociedad, que sin embargo no funciona a base de notas. Si un día fallan en una de sus respuestas, no tendrán capacidad para decidir entre lo correcto y lo incorrecto, no tendrán ningún espíritu, ninguna opinión independiente, no tendrán ningún talento personal. Si esto lo miramos en una enorme masa de gente, se convierte en un grave problema para China. Lo que quiero decir es que la educación originalmente es para hacer el país más fuerte, mientras que lo que está pasando ahora es que se están acumulando debilidades y anunciando un derrumbe anticipado.

 

Comentarios de los internautas:

• aurora2008:

En este país, el objetivo verdadero de la educación no es mejorar las cualidades de la gente, es acabar con su naturaleza humana.

• dztxb:

No encuentro ningún sistema de educación mejor que el actual. Siempre tiene que haber alguna gente que se convierta en víctima del sistema, a lo largo de la historia siempre ha sido así. La buena escritura del autor ha provocado la admiración entre la gente, pero no ha dado ninguna solución para mejorar el problema.

• suisuiforever:

El internauta “dztxb” ha sido muy objetivo. Hay que reflexionar bien sobre este problema, no se puede criticar a ciegas.

• zhangxinncu:

¿Cuál es el problema del gaokao? Todos lo hemos hecho… Al fin y al cabo, ¿el gaokao no es la forma de hacer la educación justa?

• cuiyf121212:

¡¡Todos somos víctimas!! Lo lamentable es que este tipo de educación continúa destruyendo la juventud de toda una generación.

• zxh20062305:

Ahora mismo soy universitario y cuando miro hacia los años en el instituto y hacia los días de batalla del gaokao, sólo me siento vacío. En cuanto a los profesores de instituto, no quiero volver a tener contacto con ellos. Aunque fueron ellos los que me hicieron entrar en la universidad; aunque sé que debería respetar a los profesores, no puedo librarme de estos sentimientos. En mis últimos años de estudio, la educación china sólo me ha dejado un sentimiento, el de odio. Odio la forma en la que escuchábamos a ciegas las respuestas de los profesores; odio que nos diéramos a nosotros mismos tanta presión, odio no haber hecho lo que me daba la gana…

• nckf:

Muchos profesores tampoco apoyan este tipo de educación, pero no pueden hacer nada: a fin de cuentas, el gaokao marca para siempre la vida de los niños, ya que de él depende su puesto de trabajo. Se puede decir que en el último año de instituto los estudiantes no tienen ninguna alegría. Así no tienen forma de disfrutar del estudio. Con una educación así, a los niños les falta creatividad, valores y este tipo de cosas.

• paulpaulww:

Incluso en los exámenes hay todo tipo de sobornos y fraudes. Si no hubiera un examen, todo el país se sumiría en el caos. ¿Cómo se establecerían entonces la justicia y la igualdad? ¡No vuelvas a escribir este tipo de artículos que no se adaptan a la situación de China!

Fuente

► Nanfang Zhoumo: 无心的教育

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: +1 (from 1 vote)
Una educación sin corazón, 5.0 out of 5 based on 2 ratings
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

5 Comments

  1. Este problema no es exclusivo de China.

    En Europa y USA se dan ciscunstancias similares.

    Esto no justifica nada, estoy de acuerdo con el artículo.

    Un pais socialista deberia dar valor a la creatividad y a las cuestiones humanísticas, por supuesto.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Vota
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: +1 (from 1 vote)

Trackbacks / Pings

Deja un comentario